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Desplazados de Guerrero denuncian avance de grupo armado por incumplimiento del gobierno

Foto: Archivo Cuartoscuro

Andrea Vega / Animal Político

Alrededor de las 4 de la tarde del domingo 30 de junio empezaron las detonaciones hacia el poblado de El Naranjo, en la sierra de Guerrero. Los disparos venían de los cerros que rodean la comunidad. Seis familias, de las casas más cercanas al área de tiro, salieron huyendo hacia la cabecera municipal. Los demás pobladores, unos mil 500, se atrincheraron en sus hogares y empezaron a repeler el ataque.

Así lo reportaron a Animal Político activistas del Centro de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón (Centro Morelos), y desplazados de otras comunidades, que recibieron los mensajes de alerta de sus amigos y familiares de El Naranjo, y zonas aledañas.

En esta región de Guerrero hay desde 2013 una disputa entre grupos del crimen organizado que pelean el control de territorios, donde tienen intereses ligados al cultivo y trasiego de drogas, pero también a la explotación de minas y de recursos forestales. En medio de esos pleitos ha quedado población civil.

“Los que están disparando son del mismo grupo que nos desplazó a nosotros, lo que quieren es sacar a la gente para tomar el control del territorio. La agresión fue, como en nuestras comunidades, contra población civil que no se mete con nadie”, asegura uno de los desplazados de un poblado de más arriba, a quien por seguridad llamaremos Marcos, y que estuvo 39 días en plantón, junto con otras 300 personas, afuera de Palacio Nacional en la Ciudad de México, para exigir al gobierno federal condiciones para el retorno a sus comunidades.

El desplazado señala que el ataque a El Naranjo es consecuencia de que no se ejecutaron las medidas de seguridad pactadas en el acuerdo firmado entre ellos y Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, de la Secretaría de Gobernación (Segob), y por el que aceptaron volver a Guerrero y asentarse en Chichihualco.

“Justo en El Naranjo se había acordado que se colocaría un punto de seguridad, para evitar que el grupo armado quisiera ingresar a ese poblado y avanzar después a la cabecera municipal, donde estamos nosotros”, dice Marcos.

En el acuerdo referido, se incluía que la subsecretaría de Derechos Humanos de la Segob solicitara a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana establecer un perímetro de protección para ellos, con tres puntos de vigilancia hacia la sierra y hacia Chilpancingo: en el Naranjo, el Carrizal y la Quebradora.

La subsecretaría de Encinas, dice Marcos, cumplió ya la parte de la ayuda humanitaria asentada en el acuerdo: apoyo para pagar renta de vivienda y alimentación, entre otras, “pero los puntos de control no se establecieron. De haber habido en El Naranjo uno, el grupo armado no pensaría en atacar el pueblo, pero no se ha actuado respecto a la estrategia de seguridad”.

Manuel Olivares, del Centro Morelos, señala que este avance es, de hecho, una especie de reto ante la llegada de la Guardia Nacional a Guerrero. “Este grupo armado había estado anunciando que tomaría más poblados, quieren controlar toda la zona hasta la capital, Chilpancingo, y han dicho que no van a permitir que entre la Guardia”.

La oficina de comunicación de Alejandro Encinas aseguró a Animal Político que ellos solicitaron desde abril que la Policía Federal brindara la seguridad a los habitantes del municipio de Leonardo Bravo, al cual pertenece El Naranjo.

Respecto a si solicitarán ahora la presencia de la Guardia Nacional, solo respondieron que “esa definición se hará en el gabinete de seguridad”. Animal Político solicitó una entrevista a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana para conocer su postura, pero hasta el cierre de la edición no obtuvo respuesta.

No se saldrán

La gente de El Naranjo, dijeron los entrevistados, está preparada para intentar repeler la agresión. Los pobladores ya sabían que el grupo del crimen organizado podía intentar avanzar hacia su pueblo, en su camino para tomar la cabecera municipal, Chichihualco.

Frente a los ataques a los poblados de más arriba, como Filo de Caballos, Los Morros y Campo de Aviación, los de El Naranjo decidieron que no se saldrían de sus casas. “Ellos ya vieron lo que nos pasó a nosotros. Nos salimos y lo perdimos todo. Los que nos atacaron se han robado lo que teníamos y no podemos volver a nuestras casas, por eso ellos han decidido que se van a defender, además porque son una comunidad muy unida, muy organizada. Incluso las familias que habían salido huyendo ya volvieron. Están resueltos a resistir”, dice Marcos.

Gracias a eso, asegura, es que hasta ahora el grupo armado no ha podido entrar a El Naranjo. Desde el domingo, unos 400 hombres organizaron la defensa del poblado. Los disparos cruzados con el grupo armado se prologaron hasta la mañana del lunes 1 de julio, sin que se reportaran personas muertas.

Después de eso ya no se han escuchado las detonaciones, pero los entrevistados denuncian que los atacantes permanecen en los cerros, al acecho de la comunidad. “No estamos seguros, pero debe haber unos 600 hombres armados rodeando El Naranjo, al menos eso es lo que nos reportan los pobladores de allá, porque nadie puede entrar a ver qué está pasando”, dice Manuel Olivares, director del Centro Morelos.

En conferencia de prensa, el comisario del poblado desmintió que haya seguridad pública apoyando a la población, como lo informó el gobierno la mañana de este martes, “en el pueblo no hay nadie, los únicos que están son los policías del pueblo, pero ¿para qué se meten en problemas ellos?”. Dijo también que la petición al gobierno es vigilancia ya sea de militares o de la Guardia Nacional en el tramo de Tres Cruces a El Naranjo.

En entrevista con Animal Político, Florencio Salazar Adame, secretario general de gobierno del estado de Guerrero, confirma que domingo y lunes se hicieron disparos, desde los cerros cercanos, a la comunidad de El Naranjo. Pero afirma que es mentira que las autoridades no estén actuando.

“La policía del estado, la policía rural están dando protección a la zona, no solo a la propia comunidad, sino a lugares próximos donde pudiera haber grupos de atacantes, incluso le hemos informado al ejército. Sí ha habido una respuesta del gobierno del estado en torno al tema de seguridad”.

El funcionario asegura también que es mentira que haya hombres rodeando El Naranjo, y subraya que hay presencia constante de la policía y del ejército para proteger a la población, que, en efecto, ha quedado en medio de las disputas entre grupos delincuenciales, como él los llama.

Animal Político: ¿Habrá vigilancia de la policía y del ejército en El Naranjo?

Florencio Salazar: Se da la vigilancia necesitaría. No podemos hablar de que sea una vigilancia permanente porque son miles de comunidades. Pero hay por zonas, por regiones, una vigilancia que permite la aproximación inmediata cuando hay un problema que pone en riesgo la vida de las personas.

AP: ¿A qué distancia está el punto más cercano donde hay policía o militares?

FS: La policía se trasladó recientemente para allá. No sé exactamente cuál es su ubicación, pero debe estar necesariamente en la proximidad, igual que el ejército.

AP: ¿La Guardia Nacional llegará a la zona en estos días?

FS: Todas estas cuestiones tienen que coordinarse con los respectivos mandos y con la Secretaría de Seguridad del estado, y cuando haya los acuerdos necesarios y estén las estrategias planteadas, irán a las zonas de mayor conflicto del estado.

AP: ¿El ataque a El Naranjo puede ser una repuesta a la llegada a Guerrero de la Guardia Nacional?

FS: No lo creo así, lamentablemente es una de las acciones que se han venido dando a lo largo del tiempo, igual en otras partes próximas a El Naranjo.

https://www.animalpolitico.com/2019/07/pobladores-desplazados-sierra-guerrero/