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El hostigamiento y la depresión de residentes médicos, en cifras


Cuartoscuro

Itxaro Arteta / Animal Político

A lo largo del país se han hecho estudios académicos que muestran que el maltrato y estrés en los residentes es generalizado.

Con motivo del Día del Médico, la Asamblea Nacional de Médicos Residentes hizo un llamado a que más allá de felicitar a quienes ejercen esta labor, se acabe con los abusos para aquellos que están en formación.

Animal Político publicó los testimonios de tres residentes que llegaron al grado de intentar suicidarse y ser internados en un psiquiátrico como consecuencia de la depresión y ansiedad que les causó el hostigamiento de sus superiores.

Se solicitó a la Secretaría de Salud y al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) cifras oficiales sobre denuncias de acoso laboral a estos estudiantes, pero no hubo respuesta. En los archivos digitales de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) no se encontró ninguna recomendación al respecto.

Sin embargo, se han hecho estudios académicos en distintos estados del país que muestran que el maltrato y estrés en los residentes es generalizado. Aquí algunos ejemplos:

– Sí hay una recomendación al respecto, pero emitida por la Comisión de Derechos Humanos de Puebla en 2015, a favor de los residentes y en contra de la Secretaría de Salud y Dirección General de Servicios de Salud del Estado. Tras hacer cuestionarios en los hospitales del estado se documentó que 81% reporta haber sufrido tratos crueles, inhumanos y degradantes por parte del personal del hospital; 72% reconoce haber sido víctima de algún agravio; 69%, que ha sufrido violencia física o psicológica como médico residente, y 67% considera que se le ha violado un derecho humano.

Por ello, la Comisión local recomendó a profesores titulares y adjuntos que traten dignamente a los médicos en formación bajo su cargo y que no deleguen en residentes más avanzados sus obligaciones de conducir y evaluar a los menores. A los directores de Hospitales pidió garantizar el trato digno y cumplimiento de las normas sobre residencias. Al subdirector de Enseñanza de los Servicios de Salud, garantizar el cumplimiento de contratos otorgados. Y a quien corresponda, que se instrumentara un mecanismo de vigilancia efectiva para el cumplimiento de la normatividad de residencias.

– La Comisión Nacional de Arbitraje Médico (Conamed) publicó el año pasado un artículo sobre la relación de la salud de residentes médicos con la calidad y seguridad del servicio que dan a sus pacientes, donde no se enfocó en la salud mental, sino en la física, y encontró que en 88 estudiantes de 12 especialidades en un hospital de tercer nivel, el 61% presentó sedentarismo y el 80% obesidad, por lo que propuso que se diseñe un programa de promoción y control de la salud del personal médico en formación.

– El IMSS publicó en su revista médica en 2017 un estudio hecho en el Hospital de Pediatría del Centro Médico Siglo XXI, durante 2014, donde de 137 residentes, 32% reportó abiertamente haber sufrido acoso, pero 82.4% lo reconoció en el cuestionario dirigido, lo que demuestra que muchos perciben ciertas conductas como normales dentro de su formación. El 67% reportó un tipo de maltrato, pero 23% señaló dos. Un 53.3% de los episodios de maltrato tuvieron una duración de más de seis meses.

El 29% de residentes dijo que la causa del acoso son las jerarquías y un 28%, que son “usos y costumbres” en la medicina. Y con esa misma justificación, un 10% reconoció haber acosado también a compañeros.

– La UNAM publicó en 2017 una investigación hecha en el Estado de México de la Universidad Panamericana, llamado “Percepción de maltrato durante la residencia médica en México: medición y análisis bioético”. Con respuestas de 143 residentes de la entidad, mostró que 84% refirió haber sufrido maltratos, sobre todo psicológico (humillaciones en 78% de casos), seguido del académico (guardias de castigo el 50% y negación de la enseñanza el 40%) y por último, el físico (16% recibieron golpes, 35% fueron privados de alimentación y 21% de ir al baño durante sus guardias, como castigo).

Como consecuencia de los maltratos, el 89% de los residentes presentaba burnout (estar “quemado”), 71% depresión, 78% ansiedad y 58% reconoció dar mala atención a sus pacientes. Los señalados como perpetradores eran los residentes de jerarquía superior y médicos de base.

– En Veracruz se hizo una investigación académica por parte de investigadores de varias universidades, publicado en 2017, que arrojó que de 656 residentes entrevistados durante 2014, el 87% reportó al menos una experiencia de agresión. 50.5% refirió violencia psicológica y un 2.1% denunció incluso agresiones físicas.

– En San Luis Potosí, se publicó un estudio en 2017 basado en cuestionarios hechos a 323 estudiantes de primero, tercero y sexto grado de Medicina en 2012, donde 23.8% presentaba probables casos de depresión, una incidencia mucho mayor al de los jóvenes en general, que apenas supera el 9%. El 28.2% tenía burnout moderado y 13.3%, alto. Se detectó ansiedad en 13.3% de los estudiantes, y un riesgo suicida en 9.6% de ellos.

Actualización pendiente de la NOM para residentes
Las residencias médicas están regidas por una Norma Oficial, la NOM-001-SSA3-2012 sobre Educación en Salud, vigente desde enero de 2013. En noviembre de 2018 se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) una propuesta de actualización, PROY-NOM-001-SSA3-2018, sin embargo, no ha sustituido a la antigua norma.

El proyecto de NOM que no ha sido aprobado enuncia claramente como el primer derecho de quienes cursan una Residencia Médica, “recibir educación de posgrado en un ambiente de respeto a sus derechos humanos, equidad e igualdad”, algo que no menciona la actual Norma.

En abril de este año, cuando los residentes de todo el país se manifestaron para exigir los pagos de sus becas atrasados y pedir mejores condiciones, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) pidió adecuar y concluir la revisión del proyecto de Norma, “además de exhortar a las autoridades en materia de salud y educativas a generar las acciones pertinentes para garantizar que la profesionalización de quienes se desempeñan como residentes médicos sea en un ambiente de respeto a sus derechos humanos”.

También el PRI presentó en la Cámara de Diputados un punto de acuerdo para exhortar a las autoridades a adecuar la norma considerando otros elementos, como garantizar que la formación de médicos sea en un ambiente saludable y que las universidades realmente ejerzan una supervisión, y no solo otorguen el aval a los estudios; otorgar servicios de psicología bimestrales; y que la comunicación sea bilateral y no solo unilateral.

En cuanto a las guardias, la NOM de 2013 establece que pueden ser máximo tres por semana y con intervalos de por lo menos dos días entre cada una de ellas (un esquema conocido como A-B-C). En cambio, el proyecto de nueva normativa pone como máximo dos por semana y con tres días de descanso entre ellas (esquema A-B-C-D).

Sin embargo, no está claro cuántas horas máximo puede durar la jornada de un médico residente, ya que las guardias se suman a su jornada diaria entre semana. Y apenas a principios de este mes, se desechó en la Cámara de Diputados una iniciativa para regularlas y que no fueran de hasta 36 horas, como ocurre actualmente.

El presidente de la Comisión del Trabajo y Previsión Social, Manuel Baldenebro, del PES, argumentó que como los residentes no tienen un contrato laboral, no se puede legislar para ellos como empleados.

Por lo tanto, las condiciones extremas de los residentes se mantienen como han sido hasta ahora.

https://www.animalpolitico.com/2019/10/hostigamiento-depresion-residentes-medicos-cifras/