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En Chilpancingo no hay agua para la higiene que se requiere para evitar el contagio de Covid-19 (Guerrero)

La ciudad sólo cuenta con el 40% de la que necesitan sus 190 mil habitantes. De las 650 colonias, 200 no tienen tubería, pero aun donde hay red no llega durante meses, se quejan vecinos casi a diario. Ante la pandemia y la escasez la Capach estableció un programa de pipas.

Zacarías Cervantes/ EL SUR DE ACAPULCO

Chilpancingo

En medio de la epidemia que requiere del lavado permanente de manos, ropa, trastes y del aseo general de las casas para evitar la propagación del Covid-19, la población de Chilpancingo se debate en una grave escasez de agua.
De acuerdo a datos de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Chilpancingo (Capach) la capital requiere diariamente de 700 litros por segundo, pero los tres centros de captación apenas aportan 300.
Esto sin contar que unas 200 de las aproximadamente 650 colonias no tienen red. En general, aproximadamente 63 mil de los casi 190 mil habitantes no tienen agua entubada en sus casas.
El dirigente de la Asamblea Municipal Popular (AMP), que aglutina a colonias del oriente y poniente de Chilpancingo, Apolonio Barragán Márquez, explicó que la mayoría de las familias tienen que comprar agua de garrafón para el consumo humano, para el lavado de trastes y a veces hasta para bañarse.
Para el resto de las necesidades tienen que comprar agua en pipas o extraerla de manantiales, pero éstos año tras año se han ido secando.
El agua se ha encarecido tanto que, actualmente, es común su reciclaje en los hogares de Chilpancingo.
Gloria Martínez, quien vive en la colonia Moctezuma, ubicada a unas tres cuadras del mercado Baltasar R. Leyva Mancilla, aseguró el viernes pasado que desde el 4 de marzo no le cae el agua de la llave.
Esa vez, aproximadamente a las 10 de la noche, oyó el “chiflido” del aire que salía de la llave (porque deja abierto el grifo para saber cuando llega el agua) y corrió a colocar su manguera para llenar tambos y barricas pero apenas alcanzó a llenar “si acaso” lo de cinco tambos de 200 litros.
Contó que el “chorrito fue tan “chiquito” que estuvo hasta la una y media de la madrugada esperando llenar sus recipientes hasta que el agua dejó de caer.
“Desde entonces, ya van más de dos meses que no me ha vuelto a caer”, se quejó y aseguró que en estos dos meses ya ha comprado dos pipas de 3 mil litros a 300 pesos.
Doña Gloria tiene tres hijos menores de 15 años y con su esposo suman cinco en la familia, “y ahora con los niños en casa porque no van a la escuela se gasta mucha agua; hay que estar pendientes de que a cada rato se laven las manos, la ropa y los tenis se los pone uno un día y hay que lavarlos, no hay que tener trastes sucios de un día para otro, nos dicen que según para no contagiarnos, pero eso es un gastadero de agua”, se quejó.
Según dijo, el abastecimiento ya no tiene remedio, “es por demás exigir que nos la manden, es como hablarle a un sordo, nomás dicen que ya en un rato, que al otro día, que están arreglando la tubería, que es cosa del fontanero, que estemos pendientes, en fin, ya no encuentran pretextos”.
Informó que los primeros días de marzo se reunieron algunos vecinos de la colonia Moctezuma y de la Guerrero y bloquearon la calle Cuauhtémoc para exigir a la Capach el agua, “fue entonces que a los de la Moctezuma nos llegó una poquita el 4 de marzo pero ya no ha vuelto a caer, no es posible que tengamos que protestar siempre para que nos la echen”, dijo.

Se necesitan 700 litros por segundo pero sólo se dispone de 300

La directora de Capach, Irma Lilia Garzón Bernal, reconoció por su parte, entrevistada por teléfono el mismo viernes, el grave problema de desabasto de agua. Explicó que Chilpancingo requiere de 700 litros por segundo para poder abastecer a todos los usuarios del sistema, sin embargo el sistema Omiltemi abastece apenas 70 litros por segundo, el de Acahuizótla 110 y el Mochitlán 120. En total hay un abastecimiento de apenas 300 litros por segundo.
Pero argumentó que “los usuarios saben que en este tiempo de estiaje de marzo a junio de por sí es un periodo muy difícil para el organismo para poder distribuir el agua porque baja el gasto de litros por segundo y se nos complica mucho”.
Sin embargo, rechazó que el agua no llegue por meses a las familias, “hay colonias que nos han reclamado que tienen seis meses que no les llega el agua, y eso no es real, yo creo que deben acercarse al organismo para que vayan y les revisen sus tomas y ver cuál es la situación por la cual no les llega”, dijo.
Según la funcionaria, les han tocado casos en donde al usuario al que no le llega el agua es porque tiene tapada su toma con tierra o sarro, “por eso les pedimos que nos avisen para que se vaya a revisar la tubería”.
Dijo que para hacer frente a la escasez de agua en esta pandemia, el presidente municipal Antonio Gaspar Beltrán, del PRD, implementó el abastecimiento de agua en pipas.
Informó que 10 pipas distribuyen diariamente el agua a unas 125 familias y que el servicio se va rotando entre 300 colonias, algunas de ellas aún cuando no pertenecen al sistema o incluso que son irregulares, para que resuelvan el problema de la escasez.
Garzón Bernal agregó que la campaña de distribución de agua en pipas inició a mediados de marzo y permanecerá lo que dure la emergencia sanitaria.

No hay un proyecto para resolver el problema: Asamblea Municipal Popular

En tanto, el dirigente de la AMP, Barragán Márquez, criticó que el problema de siempre es la ineficacia en la administración de recursos en la Capach, la ausencia de proyectos que resuelvan el problema a mediano o a largo plazo, la incapacidad de los administradores que son colocados por amistad, por compromisos políticos o parentesco de los alcaldes en turno y la falta de reparación y mantenimiento de la red.
“De acuerdo con los estudios que se han hecho en Chilpancingo, agua hay, obviamente está subterránea, y hay que invertir en tecnología para extraerla y generar una buena distribución en Chilpancingo”, dijo.
Agregó que al no haber agua, se podría generar un grave problema con la contingencia porque no se garantiza un aseo suficiente, “siempre se dice que hay que tener cuidado y tomar las medidas higiénicas necesarias; lavar la ropa, las manos, los trastes, “pero si no hay agua ¿cómo se va a hacer la limpieza de las casas o el aseo de las personas?”.
Denunció que hay colonias de las partes altas de la capital que definitivamente no tienen el servicio del agua. Otras que pasan cuatro o hasta cinco meses que no les llega el agua. Por ejemplo dijo que en su colonia, Lomas de Guadalupe, al oriente de la ciudad, el agua les ha caído a veces a los tres meses, en otras como la Héroes de Guerrero o La Victoria, han esperado hasta cinco meses.
Agregó que hay otras colonias que están en lugares altos, como la Tierra y Libertad, Flores Magón, la San Lucas, que tienen la red pero no tienen agua hace años debido a que como no hay agua no las han incorporado al sistema.
En estas condiciones la gente tiene que comprar el agua de garrafón para el consumo humano o en pipas para la limpieza y el aseo general.
Informó que el costo por garrafón varía de 15 a 25 pesos, según la empresa que la distribuye.
Mientras que las pipas cuestan las de 11 mil litros a 700 pesos y las de 3 mil entre 300 y 400 pesos, “y nos dura de acuerdo al número de personas que haya por familia, hay a quienes la grande les dura un mes otros hasta mes y medio”, contó el dirigente de colonias.
Agregó que el agua se ha encarecido tanto que la gente ha aprendido a reciclarla; “el agua con que lava la ropa y se baña la junta para echársela a la tasa del baño y la más limpia la usa para lavar los pisos o para las plantas”, explicó.
Dijo que, mientras tanto, la gente que más o menos tiene recursos, compra agua de garrafón a veces, hasta para bañarse, para lavar trastes y hacer la comida.
Contó que otras familias tienen que abastecerse de manantiales o de pozos que hay en algunas barrancas, pero que en los últimos años también se ha ido agotando, “se han ido secado por el estiaje y ahora la gente tienen que vérselas comprando agua en pipas y el que no tienen cisterna para almacenarla, llena tambos y hasta cubetitas, esa es la triste situación”.
Opinó que el problema es que en la actual administración de Antonio Gaspar no existe ningún proyecto para resolver el problema cuando menos a mediano plazo, y que cuando van a preguntarle siempre dice que: “en eso estamos”.
También se quejó de que la administración municipal improvisa a gente en Capach, cuando se debería designar ahí a funcionarios con el perfil adecuado, con preparación sobre el tema, para que haya visión y proyectos para dar solución, “pero no, se deja ahí al amigo, al compadre o al familiar y aunque a veces se tiene la buena intención, no se tiene la capacidad para elaborar los proyectos que den soluciones”.
También se quejó por la opacidad en el manejo de los recursos, “hemos solicitado al municipio información de cuánto llega de la federación o del estado y de los ingresos propios pero no se da a conocer”.
Pidió que cuando menos se realicen foros en los que invite a los dirigentes, a profesionistas y a los colonos, para que presenten ponencias o propuestas concretas de cómo se debe solucionar el problema, pero está todo abandonado”.

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