Jornadas “SAMIR SOMOS
TODAS Y TODOS”
COMBO POR LA VIDA: DICIEMBRE
DE RESISTENCIA Y REBELDÍA

SALIMOS A LAS CALLES, PORQUE NOS FALTAN ELLAS (Estado de México)

Texto: Verónica Galicia, Fotografía: Alfredo Valencia / La Voladora Radio

Chimalhuacán, Estado de México, 19 de enero.- Al cumplirse dos años de la desaparición de Norma Dianey García García, en el municipio de Chimalhuacán, y dos años y seis meses del feminicidio de Diana Velázquez Florencio, familiares de las víctimas y la Red de Mujeres del Oriente del Estado de México que Luchan convocaron a una marcha en este municipio mexiquense.

Bajo la consigna “¡Ni una asesinada más!, la marcha que partió de la calle Quetzalli y 4° Torre avanzó por las calles del municipio.

Garantizar no más desapariciones y feminicidios en el Estado de México, acceso a la justicia y la verdad para las familias víctimas de desapariciones y feminicidio; así como, mecanismos de búsqueda, localización e investigación reales y eficientes, fueron parte de las demandas de esta movilización.

Durante el recorrido, el contingente hizo una primera parada en la Unidad Especializada de la policía para la atención a las víctimas de violencia familiar y de género (UEPAVIG) de Chimalhuacán. Afuera, María de Lourdes García, mamá de Norma Dianey, exigió justicia y solución en el caso de la desaparición de su hija y “todas las mujeres víctimas”, expresó.

Al micrófono también llegó la voz de Lidia Florencio, mamá de Diana, joven asesinada el 2 de julio de 2017, en los límites de Chimalhuacán y Chicoloapan, quien señaló la ineficiencia en las investigaciones.

“Desde ese día hemos visto pasar 2 años, 6 meses, 17 días, y hoy nuevamente recorremos las calles de Chimalhuacán, porque estamos en el hartazgo de ver que nuestros procesos son largos y cansados; llenos de indiferencia e ineptitud. Hasta esta fecha no hemos visto claro una línea de investigación para poder dar con los responsables del feminicidio de Diana Velázquez”.

Frente a policías municipales que resguardaban la entrada de la UEPAVIG, doña Lidia denunció los obstáculos que enfrentan las familias víctimas al momento de acudir a levantar una denunciar: “Cuando acudimos a hacer una denuncia lo primero con lo que nos topamos es con la indiferencia y revictimización [que hacen] los servidores públicos”.

Durante su intervención, Araceli Osorio, mamá de Lesvy Berlín Rivera, asesinada el 3 de mayo de 2017, en la Ciudad de México, conminó a los policías a dejar de tomar fotografías a las mujeres ahí reunidas. Sentenció que mientras no aparezcan con vida todas las mujeres desaparecidas, seguirán saliendo a las calles.

“Hoy estamos aquí porque este sistema de desigualdad, de falta de oportunidad para las mujeres, de falta de ejercicio de nuestros derechos es el que nos mantiene saliendo a las calles. […] Estamos aquí para decirles que no olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos hasta que haya justicia y hasta que hayamos encontrado a todas y cada una de las mujeres que nos han arrebatado. Hasta que hayamos obtenido justicia.”

La marcha continúo su camino. La segunda parada fue sobre la avenida Bordo de Xochiaca. Alrededor de una ofrenda de flores y semillas, el sonido profundo del caracol, y los rostros de mujeres desaparecidas o asesinadas, las participantes realizaron una ceremonia.

Después de unos minutos, las mujeres se enfilaron con rumbo al Río La Compañía. Ahí, dos enormes cruces de madera pintadas de color rosa y con la leyenda inscrita “Ni una más”, aguardaban la llegada de la marcha.

En ese lugar, se colocó la lona con la imagen de Diana Velázquez y Norma Dianey García. Las cruces fueron ataviadas con flores, contrastando con lo sórdido del lugar. En ese lugar, quienes acompañaron el recorrido recordaron que las mujeres asesinadas y desaparecidas, ni sus familias están solas, “que no estamos todas, porque nos faltan ellas.”

http://lavoladora.org/highlights/salimos-a-las-calles-porque-nos-faltan-ellas/