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Dan facilidades financieras a Abengoa (Jalisco)

Sonia Serrano Íñiguez

Abengoa podrá cobrar por el suministro del agua cuando concluya la construcción de la presa. (Foto: Especial)

Abengoa podrá cobrar por el suministro del agua cuando concluya la construcción de la presa. (Foto: Especial)

Además de las facilidades para conservar el contrato para la construcción de acueducto que irá de la presa El Zapotillo a la ciudad de León, Guanajuato, la empresa española Abengoa ha recibido el respaldo financiero para disponer de recursos para la ejecución de la obra. Esto, porque el crédito con los recursos que debía aportar fue concedido por Banobras.

Según la última modificación que se hizo al convenio del fideicomiso que se integró para el financiamiento del proyecto, el 11 de diciembre de 2014, la empresa recibió un préstamo simple hasta por un monto de 2 mil 306 millones 400 mil pesos, que representarían el equivalente a 26.66 por ciento del costo de la obra.

A lo anterior se suman los recursos públicos que se aportan como “apoyo parcial no recuperable”, es decir, a fondo perdido por parte del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), por un monto dos mil 626 millones de pesos, según el contrato original.

Una vez que el acueducto se termine, la empresa Abengoa podrá cobrar por el suministro de agua a León, así como a los municipios de la zona de Los Altos, que se conecten al mismo.

Esta información puede consultarse en la página web de Fonadin, organismo que fue obligado a transparentar todos los documentos relacionados con la construcción del acueducto, ante la solicitud de información que presentó el abogado Alejandro López Aguayo, quien lleva los juicios de amparo que promovieron los ejidatarios de Agua de Obispo y de la Asociación de Ganaderos del municipio de San Juan de los Lagos en contra de la obra.

La empresa Abengoa ha recibido además todo el apoyo de las autoridades ante sus retrasos constantes en la construcción del acueducto, pues debía entregarlo en octubre de 2014. Sin embargo, se han realizado al menos tres modificaciones al título de concesión, para adaptarse a los tiempos de los constructores.

Estos retrasos han sido provocados, principalmente, por los problemas financieros de Abengoa que ante esta situación también fue respaldada por las autoridades, ya que adquirieron bonos bursátiles a través de organismos públicos como Infonavit, Nafinsa y el mismo Banobras.

También entró con recursos a la compra de bonos bursátiles el Instituto de Pensiones del Estado de Jalisco (Ipejal), que aportó más de 600 millones de pesos que no ha podido recuperar. Abengoa no ha pagado los bonos que ya se vencieron ni los intereses generados al organismo que administra los fondos del sistema social de los burócratas en la entidad.

En la segunda modificación que se hizo al contrato del fideicomiso para financiar el acueducto, se incluyó una cláusula de confidencialidad, para aclarar que no podía entregarse información a terceros. Sin embargo, el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai), resolvió que la información debía publicarse.

El fideicomiso se firmó por Banobras y la Concesionaria del Acueducto El Zapotillo, conformada por varias empresas del grupo Abengoa, el 28 de diciembre de 2011. En este, se señala que para el financiamiento de la obra se aportará, por parte de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) un monto no recuperable de 49 por ciento del costo de la misma o dos mil 626 millones de pesos.

Dicho fideicomiso se ha modificado en tres ocasiones. El último cambio se firmó el 19 de junio de 2015, para agregar el concepto de “contrato de crédito”, que es el préstamo otorgado por Banobras para el financiamiento del acueducto.

En ese fideicomiso también hay recursos del crédito que tuvo que contratar León, a través del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (Sapal), por más de 101 millones de pesos, para garantizar el pago de los primeros tres meses de la prestación del servicio. Esto, a pesar que la obra ya tiene casi dos años de retraso.

En la tercera modificación al fideicomiso también se cambiaron las aportaciones. De 49 por ciento de Fonadin, se redujo a 48.34 por ciento; por su parte, del crédito saldrían 21.78 por ciento y no 26.66 por ciento, como estaba previsto en el primer contrato, mientras que el capital de riesgo aumentó de 25 por ciento a 29.88 por ciento.

Además, en el fideicomiso se han hecho cambios en los plazos que se fijaron para el arranque de obras, el desarrollo de las mismas y la conclusión, en virtud que también se modificaron las fechas de entrega en el título de concesión que se firmó a favor de Abengoa, ampliando los plazos en varias ocasiones por doce meses más cada una. En la última modificación se fijó como fecha para culminar las obras el mes de julio de 2018, es decir, casi cuatro años de retraso.

En el comité del fideicomiso que toma las decisiones no hay representación de Jalisco, a pesar que es parte en la obra. El agua que se usará para trasladar en el acueducto y venderla a León saldrá de la presa El Zapotillo, ubicada en Jalisco. Además, tendrá conexiones para abastecer a los municipios de Jalostotitlán, Teocaltiche, San Juan de los Lagos, Lagos de Moreno, Unión de San Antonio, San Miguel el Alto, San Julián, San Diego de Alejandría, Cañadas de Obregón, Yahualica, Mexticacán, Valle de Guadalupe, Villa Hidalgo y Encarnación de Díaz.

Dicho comité sólo tiene representantes de la Comisión Nacional del Agua, la empresa, Banobras y del Fonadin, con voz y voto. Además, de los gobiernos de Guanajuato, a través de la Comisión Estatal del Agua, y de León, con el Sistema de Agua Potable de esa ciudad, sólo con voz.

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