Seminario de reflexión crítica “LOS MUROS DEL CAPITAL, LAS GRIETAS DE LA IZQUIERDA”
Minería

La minería es una de la actividades productivas más redituables para los grandes capitales y, a la vez, una de las que tiene consecuencias más desastrosas para la población. Representa el 5% del Producto Interno Bruto mexicano y es la cuarta actividad que genera mayores divisas en la economía nacional. En América Latina, México es el primer receptor de Inversión Extranjera Directa en el sector minero.

Durante el periodo neoliberal, ha habido tres momentos de consolidación de los intereses corporativos mineros en el país. El primero se ubica entre 1982-1988 durante el cual se aplicaron políticas económicas de exención tributaria que fortalecieron la concentración y centralización de capital en esta actividad. El segundo momento es de 1988 a 1992 en el que desarrolló un proceso de privatización de reservas y plantas mineras paraestatales. El tercer momento comienza en 1992 con la aprobación de una nueva Ley Minera.

Ley Minera fue aprobada para promover la minería como actividad estratégica a nivel nacional y establecer su preeminencia sobre cualquier otra actividad productiva o uso que se le quiera dar a la tierra. En el artículo 6 de la ley se establece que “La exploración, explotación y beneficio de los minerales o sustancias a que se refiere esta Ley son de utilidad pública, serán preferentes sobre cualquier otro uso o aprovechamiento del terreno” Por tanto, los pueblos indígenas, campesinos y población en general que habita estos territorios deja de tener derecho de decisión sobre los mismos. La Ley Minera dio apertura a la Inversión Extranjera Directa en esta actividad y abrió concesiones de 25 a 30 años a empresas en esta rama. Como resultado, en la actualidad, la explotación de dichos recursos naturales “nacionales” están exclusivamente en manos de empresas extranjeras o de los grandes capitales nacionales.
La minería es una de las actividades productivas más contaminantes y devastadoras debido al alto impacto que tiene sobre el medio ambiente y sobre la salud de la población circundante, al igual que sobre de los trabajadores que viven de ella. De esta manera, las leyes mexicanas avalan por escrito que las ganancias de las grandes mineras tienen más importancia que la vida y la salud de los pueblos que habitan el territorio nacional.

De las 293 empresas mineras extranjeras en el país, 205 son canadienses. 46 de EE.UU, 10 de China, 6 de Australia, 6 de Japón, 5 del Reino Unido, 4 de Corea, 2 de Chile, 2 de la India y hay una empresa por cada uno de los siguiente países: España, Italia, Bélgica, Luxemburgo, Brasil, Argentina-Italia y Perú. Goldcorp es la más grande, con un control de un cuarto de la producción nacional de oro y plata. A su lado se encuentran otras empresas extranjeras entre las que destacan Pan American Silver, New Gold, FMS, Capstone mining, Argonaut Gold, Timming Gold, Endeavour Silver, Fortuna, Excellon. A pesar de la presencia de capital extranjero en esta rama es destacable, no rebasa las inversiones realizadas por oligopolios mineros nacionales que fueron 4 veces mayores a las inversiones extranjeras. Entre los oligopolios mineros nacionales destacan Grupo México de Larrea, Industrias Peñoles de Bailleres y Grupo Frisco de Slim que se concentran en la extracción de metales no ferrosos como cobre, plomo, zin, oro, plata.
Hay 310 mil trabajadores en la industria minera en México. Un tercio de ellos se ubica en actividades extractivas y el resto en fabricación de productos minerales no metálicos o en industrias metálicas básicas. El salario promedio diario de trabajadores mineros es de 350 pesos diarios lo que equivale a siete salarios mínimos. A pesar de que esto es superior a la media nacional, representa únicamente 10% del salario promedio de un trabajador minero en Canadá.

El régimen fiscal en México da todas las facilidades a las grandes empresas mineras al no cobrar derechos sobre productos minerales y exentarlas de pagos de impuestos estatales y municipales. Asimismo, gracias a las presiones del Banco Mundial, desde 1991 se eliminó el régimen de regalías de la Ley de Minería original. A partir de entonces, México solo cobra 1.2% sobre el valor del producto exportado, por lo que resulta extremadamente atractivo para las empresas extranjeras que trabajan con tecnología eficiente aunque muy destructiva para el medio ambiente y dañina para la población.
Desde 2000, las minas han sido capaces de extraer el doble de oro y la mitad de la plata que se extrajo durante los 300 años de la colonia, lo cual indica la relevancia que esta actividad económica representa para el estado mexicano actualmente. El estado de la República en donde se registran más proyectos mineros es Sonora con 217, le sigue Chihuahua (120), Durango (99), Sinaloa (93), Zacatecas (69), Jalisco (60), Guerrero (37), Oaxaca (35), Michoacán (23), Colima (23), Nayarit (22), Guanajuato (20), San Luis Potosí (18), Coahuila (13), Baja California (12), Puebla (10), Estado de México (9), Baja California Sur (7), Chiapas (7), Querétaro (6), Hidalgo (4), Veracruz (4), Morelos (3), Tamaulipas (2), Nuevo León (1).

Gran parte de las minas que se pretenden instalar o que se han instalado en México utilizan la técnica conocida como minería “a cielo abierto“. Esta es una actividad industrial que consiste en la remoción de grandes cantidades de suelo y subsuelo, que es posteriormente procesado para extraer el mineral. Los modernos equipos de excavación, las cintas transportadoras, la gran maquinaria, el uso de nuevos insumos y las tuberías de distribución permiten hoy remover montañas enteras en cuestión de horas.

La minería a cielo abierto utiliza grandes cantidades de cianuro, sustancia altamente venenosa, que permite recuperar los metales del resto del material removido. Para desarrollar este proceso se requiere que el yacimiento abarque grandes extensiones y que se encuentre cerca de la superficie. Como parte del proceso, se cavan cráteres gigantescos que llegan a tener 150 hectáreas de extensión y hasta 200 metros de profundidad. Además de afectar grandes extensiones de tierra, en el procedimiento se generan toneladas de desechos de material venenoso que queda abandonado en el terreno y que puede difundirse a través del agua o la tierra. En el mismo tenor, la minería es una actividad de mucho riesgo para los trabajadores de esta industria quienes a menudo son explotados a ritmos altísimos para lograr la competitividad que se busca en este tipo de empresas.

A lo largo y ancho del país diferentes resistencias hay surgido en contra de la minería y sus efectos devastadores. Desde los que reclaman justicia por los derrames o accidentes producidos por estas empresas, pasando por los que se organizan para impedir la imposición de una minera en su territorio, hasta los que demandan el respeto a sus derechos laborales y se organizan contra las precarias condiciones en las que se les explota.

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Con información de: www.cronicon.net/paginas/Documentos/Libro-Bruckmann.pdf alainet.org/publica/alai473.pdf portalweb.sgm.gob.mx/economia/es/mineria-en-mexico/lista-de-proyectos.html
www.ecoportal.net/Temas_Especiales/Mineria/Mineria_de_oro_a_cielo_abierto_y_sus_impactos_ambientales

MINERÍA EN MÉXICO: LA NUEVA COLONIZACIÓN


http://www.fundar.org.mx/mexico/pdf/mineria.pdf
Tetreault, Darcy (2013) La megaminería en México. Reformas estructurales y resistencia, Letras Verdes, Num.14,