Cerro de San Pedro

El sistema que Minera San Xavier, filial en México de la empresa canadiense New Gold, ha aplicado durante más ocho años para la explotación y beneficio de mineral en el Cerro de San Pedro, San Luis Potosí, es el conocido como tajo a cielo abierto y lixiviación a montones. Es un procedimiento que está prohibido en muchos países por su gran poder destructivo y contaminante.


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La minería a cielo abierto remueve la capa superficial o sobrecarga de la tierra para hacer accesibles los extensos yacimientos de mineral de baja calidad. Los modernos equipos de excavación, las cintas transportadoras, la gran maquinaria, el uso de nuevos insumos y las tuberías de distribución permiten hoy remover montañas enteras en cuestión de horas, haciendo rentable la extracción de menos de un gramo de oro por tonelada de material removido.

En sólo siete años el otrora símbolo de la fundación de San Luis Potosí, el Cerro de San Pedro, desgajado a fuerza de explosivos para extraerle, luego de un proceso de lixiviación con cianuro, lo que queda de oro y plata, desapareció de la faz de la tierra.

En su manifestación de impacto ambiental, Minera San Xavier habla del peligro de contaminación del acuífero por la inminente infiltración de solución cianurada, pero no concluye con ello que de inmediato se pone en peligro la salud de casi 2 millones de habitantes del valle de San Luis. Igualmente acepta que el consumo del líquido será un impacto severo para el acuífero, pero no reconoce que esto acelera su ya de por sí peligroso abatimiento.

En cuanto a suelos, cientos de hectáreas serán denudadas. Minera San Xavier declara en su manifestación de impacto ambiental que las tierras quedarán incapacitadas para cualquier actividad productiva, que los impactos en este rubro serán severos, irreversibles y permanentes.

En cuanto a beneficios, Minera San Xavier ofrecía de 175 a 200 empleos directos, de los cuales, dice, 50 serán para el municipio y el resto para otros estados. A esto habrá que agregar después la pérdida de miles de empleos provenientes de las actividades agrícolas y ganaderas de las zonas aledañas que comenzarán a verse afectadas por el proyecto minero y que el agua que consume Minera San Xavier durante sus procesos sería suficiente para dotar a 300 mil personas con cien litros diarios.

Y no sólo, el resultado es también una gigantesca montaña con 640 millones de metros cúbicos, 80 millones de toneladas, de material saturado de cianuro en sus entrañas que cubren una superficie de 178 hectáreas a una altura de más de 50 metros, además de los jales mineros en su alrededor que liberan toneladas de sulfuros los cuales combinados con la lluvia destruyen toda vida orgánica a su paso y cancelan todo tipo de actividad productiva para las generaciones futuras.

Lo más significativo y peligroso, es que tal montaña de material contaminado quedará a 9 kilómetros de la ciudad capital y muy cercana a otras comunidades. Además en el ejido Palma de la Cruz quedarían otros 120 millones de toneladas de material con grandes contenidos de sulfuros, que no podría ser lixiviable.

Los impactos al ambiente son prácticamente innumerables. Minera San Xavier señala en su manifestación de impacto ambiental (MIA) que su proyecto causaría contaminación atmosférica por el tumbe y trituración del mineral, pues toneladas de polvillo mezcladas con los gases del nitrato de amonio, así como emanaciones de la maquinaria, quedarían en suspensión y viajarían por la acción de los vientos dominantes hacia el valle de San Luis, la ciudad capital y Soledad de Graciano Sánchez. A esta contaminación habría que sumarle la evaporación cada día de unos 8 millones de litros de la mezcla de cianuro y agua -32 millones de litros diarios-, convertidos en ácido cianhídrico, viajarían hacia la ciudad empujados por la misma acción de los vientos.

Considerando que el acuífero del valle de San Luis es la principal fuente de agua de la ciudad capital (90 por ciento del consumo total), resulta particularmente grave y trascendente que la empresa minera ubique las piletas, patio de lixiviación y planta de beneficio conteniendo cianuro de sodio, arsénico y metales pesados al pie del monte de la sierra de Alvarez, precisamente en el área de recarga del acuífero de San Luis, donde el flujo horizontal de soluciones cobra particular importancia por la inclinación natural del terreno y la cercanía al arroyo de San Pedro, en una región de trombas e inundaciones peligrosas.

Las poblaciones aledañas ya han presentado enfermedades que antes no padecían sobre todo pulmonares, hepáticas y por diabetes entre otros males pues como consecuencia de dinamitar las montañas se liberan metales como arsénico, plomo, cadmio con los cuales interactúan diariamente los potosinos del valle del San Luis Potosí mientras las aŕeas circundantes de lo que fue el Cerro de San Pedro yacen ya sin la flora y fauna endémicas que lo distinguieron.


Con información de:

Uso del Cianuro en la Mineria Impacto y Efectos en el Medio Ambiente

Destrucción a cielo abierto en San Luis Potosí


http://www.jornada.unam.mx/2004/10/18/056n1con.php
http://www.jornada.unam.mx/2004/10/19/018n1pol.php
http://www.jornada.unam.mx/2004/10/20/020n1pol.php
http://www.desdeelrincondeademuz.com/2012/10/del-rincon-de-ademuz-luego-espanol.html
http://www.mas-bcs.org
http://proyectocerro.blogspot.mx/