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Jóvenes de Jalisco y Guanajuato se manifiestan para exigir justicia por el asesinato de Ricardo Esparza

Carlos García y Juan Carlos G. Partida, Guanajuato, Gto.

“¡No murió, lo mataron!”, gritaron unos mil 300 estudiantes de la Universidad de Guadalajara (UdeG) y de la Universidad de Guanajuato que marcharon por esta ciudad, sede del Festival Internacional Cervantino (FIC), para exigir al gobierno del estado que esclarezca la muerte de Ricardo de Jesús Esparza Villegas.

Convocados por la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) de la UdeG, al menos 600 alumnos de Guadalajara y de su campus en Lagos de Moreno (CULagos) partieron desde la capital de Jalisco y arribaron a la ciudad de Guanajuato en 10 camiones y docenas de automóviles que dejaron en el acceso del túnel Diego Rivera, desde donde marcharon al palacio de gobierno.

Esparza Villegas estudiaba ingeniería mecatrónica. Era parte de un grupo de 80 alumnos del CULagos que rentaron dos autobuses y fueron a pasar el fin de semana en Guanajuato con motivo del FIC.

Con playeras negras con la leyenda “justicia” y los brazos entrelazados, los jóvenes gritaban: “¡Gobierno farsante que matas estudiantes!”; “¡era un ingeniero, no un ratero!” y “¿dónde está el gobierno que nos iba a cuidar?”

Frente al palacio de gobierno, el presidente de la FEU, Alberto Galarza, afirmó que Ricardo fue asesinado y que el procurador de Justicia de Guanajuato, Carlos Zamarripa Aguirre, es un “cínico” por “criminalizarlo”.

“Queremos que las autoridades de este estado se responsabilicen por la muerte de nuestro compañero. Esto le puede pasar a cualquier estudiante del país”, advirtió. La respuesta de los alumnos fue un coro repetido: “¡Ni uno más!”

Una comisión de 10 estudiantes fue recibida por el secretario de Gobierno, Salvador García López, y por el subprocurador de Justicia, René Urrutia. Los jóvenes exigieron que la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) realice una investigación transparente para dar con el responsable de la muerte de Ricardo y que no digan que murió al caer de una azotea cuando intentaba robar una casa. “¡Exigimos respeto! Se lo llevaron dos policías y al día siguiente apareció muerto”, acusaron.

Los funcionarios se comprometieron a realizar una investigación profesional. “Queremos saber qué y cómo pasó”, dijo García López y pidió a los inconformes que apoyen a la PGJE para que todos los que acompañaban a Ricardo expongan su versión de los hechos.

Al finalizar la reunión, el contingente partió rumbo al callejón Peña Grande, donde el estudiante fue encontrado sin vida. Unos 100 alumnos de la Normal Oficial de Guanajuato se unieron a la marcha.

Una ofrenda floral fue depositada a la puerta de la casa donde murió el universitario. Sus compañeros guardaron un minuto de silencio, luego pasaron lista: “Ricardo de Jesús. Presente”.

La marcha continuó hasta la Plaza del Ropero, donde se les unieron unos 600 estudiantes de la Universidad de Guanajuato. Este lugar es donde dos policías habrían arrestado al joven.

La capital cervantina se cimbró con las voces de cientos de universitarios al unísono: “¡No murió, lo mataron!”

www.jornada.unam.mx/2014/10/24/estados/036n1est