Jornadas “SAMIR SOMOS
TODAS Y TODOS”
COMBO POR LA VIDA: DICIEMBRE
DE RESISTENCIA Y REBELDÍA

Lucha de los vecinos del Barrio de San Francisquito, Querétaro, en defensa de su territorio.

Foto: Colectivo Grieta

Colectivo Grieta, 18 de marzo de 2020.
Ciudad de México.- Durante las “Jornadas en defensa del Territorio y la Madre Tierra: Samir Somos Todas y Todos”, pudimos entrevistar a vecinos del Barrio de San Francisquito, de la Ciudad de Querétaro. Estos vecinos y vecinas, que marcharon junto a miles de personas el pasado 21 de febrero de 2020, nos contaron parte de la historia de su lucha y cómo se han organizado para defender un barrio tradicional y popular, enclavado en el centro de la capital estatal, frente a los intentos del capital y los gobiernos por despojar a la comunidad de su territorio.

San Francisquito es uno de los barrios de Querétaro ubicado en uno de los territorios sagrados para los pueblos Otomí-Chichimeca y se encuentra en el cerro de Sangremal, una zona ya urbanizada. Este barrio es considerado como la cuna de la danza de concheros y es de gran relevancia para la historia de los pueblos indígenas de la zona.

Durante la manifestación, convocada por el EZLN y el CNI-CIG, compañeras de la Asamblea del Barrio de San Francisquito nos contaron que comenzaron a organizarse como asamblea a partir de que el gobierno quiso imponer un eje vial en una de las avenidas que atraviesa, que es la avenida Zaragoza. El Barrio ya está rodeado de proyectos urbanos de plazas comerciales, como la “Plaza Latitud” y el llamado “Barrio Santiago”. Las compañeras nos explicaron que todos estos desarrollos son para gente de muy altos ingresos, con zonas residenciales de lujo, de uso comercial y de oficinas.

“Nuestra lucha es particularmente en contra de la gentrificación, porque creemos que ese es el plan contra nuestro barrio. Esto evidentemente implicaría el despojo por desplazarnos a nosotros como los habitantes originarios de ahí y pues implicaría el término de las tradiciones centenarias del barrio de San Francisquito”.

Esta gentrificación consiste en encarecer los espacios de vivienda y transformar radicalmente el espacio público mediante proyectos que despojan a la gente de sus espacios de vida cotidiana. Al mismo tiempo, se promueve que llegue a vivir al barrio gente de altos ingresos y el tipo de espacios y pequeños negocios que antes atendían las necesidades locales desaparezcan. Así lo explica otra compañera:

“Como parte del avance de la gentrificación los tres niveles de gobierno impusieron un centro cultural llamado ‘Bema’. Ese centro cultural es privado que trae un tipo de cultura muy de arte contemporáneo, que no tienen que ver con el barrio, que es un barrio popular, que ha sido excluido por los planes de desarrollo, tiene otros problemas y otro tipo de necesidades. Este proyecto fue impuesto por el Tec de Monterrey, por gente con muchísimo dinero y sin consultar a los vecinos ni a la comunidad del barrio. Nosotros lo sentimos como una imposición y como una punta de lanza del proceso de gentrificación. Muy cerquita pusieron un museo, al lado del templo de la Cruz que es donde los Concheros van a danzar; allí pusieron un museo y para eso quitaron una primaria pública, la cual primero dejaron que se deteriorara y luego ya la quitaron”.

Foto: Colectivo Grieta

En este proceso han actuado los tres niveles de gobierno, que históricamente han dejado de lado las necesidades reales de la gente del barrio, pero que al momento de entregar San Francisquito al gran capital actúan al unísono, como lo relata otra particpante en la Asamblea:

“Las autoridades están coludidas porque el barrio carece de muchos servicios y de seguridad, pero al gentrificar la idea es que la gente se acabe hartando y saliendo de ahí, porque como enfrente está la Plaza Latitud, que pertenece a la mujer más rica del mundo, pues no es una buena vista. Hay megaproyectos para toda la zona y los gobiernos federal, estatal y municipal están de acuerdo pues lo único que quieren es que llegue inversión extranjera, que lleguen extranjeros y que sea una zona para ricos: otro San Miguel de Allende pues. Y mientras tanto la gente del pueblo es orillada a vivir marginada”

Respecto al proyecto llamado “Barrio Santiago”, nos comentan que fue aprobado irregularmente por el INAH regional pues se trata de una construcción que rebasa la altura del acueducto de Querétaro (monumento histórico). Actualmente se encuentra detenido, no sin antes haber causar afectaciones graves al entorno, pues ha generado hundimientos importantes en suelo.

Los compañeros de la Asamblea del Barrio de San Francisquito participaron también en las actividades dislocadas de las “Jornadas en defensa del Territorio y la Madre Tierra: Samir Somos Todas y Todos”, respondiendo al llamado zapatista. Ubican su lucha como un ejemplo más de lucha contra la privatización y comercialización del Barrio de San Francisquito que llevan a cabo como asamblea de vecinos y vecinas, “pero en esta lucha también participan las Mesas de concheros. Las Mesas de concheros son la forma como están organizados quienes practican la danza; ellos tienen su propia forma de organización, pero también se articulan para participar en la lucha más general, aunque su organización es más para la cuestión ritual”.

Uno de los integrantes de las mesas de Concheros, que también participó en la marcha en la Ciudad de México, nos contó: “La danza conchera en Querétaro y en México nació en el Barrio de San Francisquito, es por eso que lo que ocurre en el barrio nos afecta como danzantes. Lo que pasa es que si convierten el barrio en un espacio comercial y turístico nos destruyen en nuestras tradiciones y cultura. Ya han hecho campañas, gente que busca puestos nos dice que los concheros nos podemos convertir en una especie atracciones turísticas en los llamados corredores turísticos. Pero es no entender el significado cultural de nuestras danzas rituales.”

Este mismo compañero nos contó que la Iglesia de Querétaro y los partidos políticos han querido dividirlos, tratando de convencer a algunas mesas de Concheros de no apoyar la lucha contra el eje vial que se quiere construir en el barrio. Pero ellos ven claramente que la comercialización trae aumentos en los servicios o en las rentas, lo cual lleva a que la gente se vaya del barrio.

Pero si ese ha sido el papel de los partidos, la otra política, la de abajo y a la izquierda, ha significado para los compañeros un espacio de encuentro, así lo relata un compañero Conchero:

“Las jornadas Samir Flores Vive nos han servido para encontrarnos con más compañeros, aunque no somos adherentes a la Sexta Declaración del Selva Lacandona, trabajamos en coordinación con ellos. Este tipo de iniciativas nos ha permitido encontrar a otros colectivos con los cuales trabajar. Nos permite unirnos compañeros que también participan en la defensa del territorio porque nosotros vemos nuestra lucha como una defensa del territorio que puede tender puentes con otras luchas, aunque estemos en pleno centro de la ciudad de Querétaro”.

La lucha del Barrio de San Francisquito continúa y muestra de ellos fue la marcha que apenas el pasado 18 de marzo de 2020 llevaron a cabo sobre la Avenida Ignacio Zaragoza para reiterar su rechazo al proyecto de Eje vial que los tres niveles del mal gobierno insisten en imponer en la zona. Estas y otras actividades relacionadas con la lucha de este barrio han sido trasmitidas a través de su canal “San Pancho TV” (https://www.facebook.com/TVSanPanchoo/) y de la página de la Asamblea del Barrio de San Francisquito en Facebook, como un ejemplo más de que lucha en defensa de la tierra y el territorio ocurre en las muchas geografías del país.

Imagen: San Pancho TV, @TVSanPanchoo