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Gobierno de Colima fracasa en su estrategia para combatir al Covid-19; cada vez más muertos

Foto: Diario Avanzada

Redacción / Diario Avanzada

Colima, México, Avanzada (27/06/2020).- El incremento de muertes y contagios por la pandemia del Covid-19 en Colima son el resultado de la mala estrategia implementada por el Gobierno del Estado. No se tuvo una planeación adecuada y ahora han incrementado los casos, preocupando que en los próximos días se multipliquen exponencialmente.

Desde el 16 de marzo de este año, el mandatario estatal, José Ignacio Peralta Sánchez pidió a la sociedad que se quedaran en sus casas,  aplicar el aislamiento social, provocando que miles perdieran su trabajo y muchos más se quedaran sin dinero para alimentarse; y ahora, a finales de junio, cuando más se han incrementado los contagios, ante la falta de recursos, ha obligado a muchas familias a salir, exponiéndolos a enfermarse y hasta fallecer. Los encamina a la muerte.

Esta semana, la Secretaría de Salud y Bienestar Social en la entidad señaló que la tendencia de la pandemia de Covid-19 en el estado es constante y al alza, ubicando a Colima en fase de máximo riesgo debido a la diseminación del virus en todos los municipios del estado y por el incremento de contagios. Tan sólo en dos días, entre el pasado lunes 22 y el martes 23 de junio, se anunciaron 11 defunciones y 48 contagios nuevos.

La intervención de la dependencia del gobierno estatal no pasa más allá de dar la rueda de prensa matutina en donde da a conocer el aumento de casos, no ha sabido cómo manejar el tema, los contagios se han multiplicado y no ha suministrado adecuadamente a los trabajadores de la salud ni a las clínicas y hospitales públicos.

No había ventiladores y los que estaban no servían, por lo que se tuvo que comprar más, los cuales tardaron más de un mes en llegar. Además de que el gobierno ha estado anunciando constantemente la donación de artículos de higiene, alimentos y hasta ventiladores por parte de otros entes y empresas, muestra de que no ha sabido administrar el dinero de los colimenses y son otros los que se preocupan por su salud.

DATOS OSCUROS

Colima tiene la tasa más alta de mortandad en personas que son intubadas a causa del Covid-19, 11 de cada 15 mueren, es decir, el 73 por ciento de las personas que se someten a este procedimiento en la entidad no logran sobrevivir. Sólo cuatro de 15 pacientes intubados, el 27 por ciento, se han recuperado.

Echarle la culpa a otros es lo más fácil. La epidemióloga de la Secretaría de Salud estatal, Diana Carrasco, expuso esta semana que los casos foráneos, aunque se les diagnostican y se les cuenta a su entidad, “están ocupando una cama hospitalaria para nosotros y no lo tienen ustedes tan previsto, entonces tenemos nuestros pacientes residentes, pero también aquellos que vienes de Jalisco o de Michoacán a buscar una atención médica”.

Mientras, el gobierno federal dio a conocer que en Colima están disponibles sólo el 46 por ciento de las camas para atender a enfermos por coronavirus, porque el resto, el 54 por ciento, ya se encuentran ocupadas. Ello implica un serio problema porque, ante el incremento de casos, podría acercarse el momento en que no haya espacio para atender a los pacientes.

Datos del gobierno estatal han arrojado que existen 181 camas disponibles para pacientes con Covid-19 en las diferentes unidades hospitalarias de la entidad y un total de 49 camas con ventiladores respiratorios. El pasado fin de semana llegaron otros 20 aparatos respiratorios de alta tecnología y el 11 de junio arribaron otros 20 más enviados por el gobierno federal.

Se acusó al gobierno de Ignacio Peralta de opacidad en el gasto que se ha hecho para la adquisición de insumos para atender la emergencia por Covid-19. Se reportó la compra de un tomógrafo para el Hospital Regional Universitario (HRU) en 29 millones de pesos, cuando el Congreso del Estado destinó 21 millones de pesos para ese fin porque era el costo que tenía el equipo médico.

Otro de los movimientos turbios hechos por la administración estatal fue la adquisición de 50 ventiladores, que se hicieron a una empresa que registró un retraso en su línea de producción, por lo que llegarían hasta finales del próximo mes de julio, lo cual es extraño y requiere una investigación, anotó la legisladora al recordar que para esta compra se destinaron 49 millones de pesos y serán menos ventiladores los que lleguen.

La secretaria Leticia Delgado Carrillo solicitó una prórroga para entregar los aparatos hasta el próximo 20 de julio, reconociendo que se saturó la línea de producción de la empresa contratada por el gobierno de Colima, quien realizó un cambio en el contrato y sólo le comprarán 25 ventiladores, la mitad, sin que se abunde sobre el ahorro que debería haber.

DINERO DESVIADO

El gobierno de Ignacio Peralta y el de su antecesor, Mario Anguiano Moreno, abandonaron la salud durante varios años, destinando los recursos a otras áreas, y por eso ahora se viven las consecuencias: No hay recursos ni el equipo suficiente, el que existe es de mala calidad, no cumple con los requerimientos actuales. Ahora sí está urgido el Ejecutivo por tener más dinero cuando en años atrás lo mal gastó.

En los sexenios anteriores abusaron de los recursos y los proveedores tuvieron que hacer negociaciones con este gobierno para frenar el desabasto de los medicamentos y materiales para curación.  El legislador también manifestó que las condiciones en urgencias eran lamentables y además, producto de los malos manejos, se tuvieron que suspender cirugías.

Y a pesar de que el gobierno estatal sólo aportaba el 6 por ciento del total para Salud –el otro 94 el gobierno federal- la administración de Peralta estaba desatendiendo el bienestar de los colimenses, “este año, el gobierno del estado no le ha metido recursos”, aseguró Guillermo Toscano al exponer que no se ha podido resolver el problema.

Poco más de un mes antes, en octubre, la titular de la Secretaría General de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE) Dolores González Meza, advirtió de un presunto desvió de más de 10 millones del entonces Seguro Popular en Colima. Al respecto, quien estaba como titular de la Secretaría de Salud, Miguel Becerra Hernández, no quiso hablar del tema.

La líder sindical aseguró que como organización ya habían denunciado la irregularidad y la Auditoría Superior de la Federación encontró en Colima y varios estados, estaban señalados por aparentes desvíos de recursos millonario a través del Seguro Popular y Prospera. Entre las observaciones de la auditoría hacia Colima, está la de 421 cheques que no fueron reintegrados o cancelados, y apunta un recurso de un millón 602 mil 824 pesos por aclarar.

Además se enlistaron 45 pagos duplicados, señalando una afectación al recurso público de 6 millones 64 mil 488 pesos; aunque en el rubro de sueldos a gente que no firmó algún contrato o que no tiene documentación comprobatoria aparece en ceros, se refiere un daño al erario público sin aclarar de 118 mil 810 pesos, además de 2 millones 39 mil 965 pesos.

IRREGULARIDADES LATENTES

José Ignacio Peralta Sánchez, en vez de invertir en salud, ha preferido hacer obra de “relumbrón”, como el C5i, sin que ello garantice que mejore la seguridad de la sociedad. Colima ocupa los primeros lugares en homicidios dolosos, extorciones, etc; y ha desviado recursos etiquetados a otras causas menos prioritarias, que no salvan ni mejoran la vida de los colimenses.

En octubre del año pasado el Órgano Superior de Auditoría y Fiscalización Gubernamental (Osafig), reveló que el gobierno estatal desvió recursos por 200 millones de pesos para la compra de los terrenos de la ex zona militar, ubicada en el municipio capital. Violentando la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Constitución local y la Ley de Disciplina Financiera, el priista dio otro destino del autorizado a los recursos económicos del crédito contratado por el gobierno al amparo del decreto 617.

En la observación F32/FS/18/20 de la cuenta pública 2018, se indica que el congreso estatal autorizó al gobierno del estado, en septiembre de 2018, contratar un crédito por 410 millones de pesos destinados a inversión pública productiva, pero no se ejecutó conforme había sido autorizado por los diputados locales.

El decreto 617  señala que de los más de 400 millones de pesos solicitados para la construcción del centro inteligente (C5i) se programaron 150 millones de pesos; para la construcción de la Unidad de Cuidados neonatales en Manzanillo, 60 millones de pesos; y en la adquisición de tierras o predios urbanos para atender las necesidades de infraestructura social y urbana en el municipio de Colima se asignó un monto de 200 millones de pesos.

La última cantidad millonaria fue desviada a la adquisición de 50 hectáreas de la ex zona militar, ubicada en la calzada Galván, que se acordó con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y en contraparte, el gobierno del estado otorgó, a título gratuito, otro terreno ubicado en Loma de Fátima, a las afueras de la capital colimense.

El Osafig expone que el gobierno del estado no acreditó con documentos que los 200 millones de pesos se hubieran utilizado en la inversión pública productiva, para el que fueron autorizados.

En comparecencia ante los legisladores locales, en marzo de 2019, Peralta Sánchez anotó que todo fue una malinterpretación, ya que el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales refirió que la entrega de los terrenos de la ex zona militar fue una donación a título gratuito. “Podemos demostrar las transferencias financieras con montos y fechas; todo embona, con lo que el propio convenio establece”, afirmó.

El Consejo Estatal de Morena se opone a más endeudamiento por parte del Ejecutivo estatal, afirma que el dinero se utilizará para terminar el edificio del C5i, obra que ya debería estar concluida; además de que los 500 millones de pesos no serían destinados a empresas colimenses, sino a una empresa ligada al llamado “Grupo Atlacomulco”, de las favoritas de Enrique Peña Nieto.

MÁS DEUDA, MÁS MUERTES

Los estudios de posgrado en economía que ha realizado no le han servido para administrar de manera transparente y adecuada el dinero de los colimenses, Ignacio Peralta continúa malgastando los recursos públicos y ahora dice que no tiene dinero para enfrentar la pandemia por el Covid 19.

Aunque el tema se ha manejado en los últimos meses, a principios de junio el mandatario estatal inició el cabildeo con los diputados locales para que le autoricen un crédito bancario por 722 millones de pesos, los cuales se pagarían durante las próximas administraciones estatales. Quiere endeudar aún más a las próximas generaciones debido a su incapacidad para administrar bien los recursos.

Pero la mayor cantidad de dinero no la quiere para salvar vidas a causa de la pandemia, la quiere para al menos dejar una obra representativa de su sexenio, pretende destinar 500 millones de pesos a la contratación de tecnología en materia de seguridad para el C5i, pues su gobierno no ha dado resultados en esta materia, al contrario, la violencia se incrementó.

Solamente 150 millones de pesos los invertiría en el combate del virus SARS-CoV-2. Otros 46 millones de pesos lo aplicaría para terminar la remodelación de Palacio de Gobierno y 26 millones más para apoyar la construcción de Hospital Naval en Manzanillo.

A pesar de que no se ha formalizado la solicitud de autorización del crédito, diferentes legisladores ya se han manifestado en contra de su aprobación, debido a la falta de transparencia en el manejo de las finanzas estatales. Un ejemplo es el crédito autorizado en 2018 por 410 millones de pesos, en donde se han señalado diferentes observaciones irregulares.

Mientras tanto, este viernes 26, la Secretaría de Salud advirtió de más posibles contagios y muertes en la entidad provocadas por el virus. A través de la epidemióloga Diana Carrasco, se aseveró que 61 personas por cada 100 mil habitantes en el estado se contagian de Covid-19. En cuanto a la tasa de letalidad, dijo que 14 de cada 100 casos confirmados derivan en una defunción.

«La tasa de mortalidad es cuántas personas fallecen de esa enfermedad en el total de la población por proporciones de 100 mil habitantes, para nuestro estado la tasa de letalidad es de ocho, quiere decir que ocho personas fallecen de Covid-19 por cada 100 mil habitantes”, detalló.

Ignacio Peralta insiste en que hace falta más dinero para combatir el problema de salud y quiere otro crédito, sin importarle que el anterior siga con observaciones. Justifica que n 2019 su gobierno recibió 600 millones de pesos menos de la cifra considerada en la Ley de Ingresos, además de que las proyecciones apuntan a que durante este año la cantidad que se obtenga es equivalente a la de hace un lustro.

LA AMENAZA DE NACHO

El gobernador priista se aferra a endeudar el estado y respondió en otro comunicado: “No obstante, por primera vez en 20 años, el Gobierno del Estado está recibiendo menos recursos de lo esperado, del dinero que se contó en 2018 al recurso disponible para 2020 se prevén 3 mil millones de pesos menos”.

Tras asegurar se su gobierno recibió deudas no bancarias por alrededor de 5 mil millones y casi 3 mil millones de pesos a bancos, amenazó que en caso de que los legisladores no le autoricen el crédito, Colima estaría en la peor crisis financiera de los últimos 100 años y en consecuencia tendría que implementar una política fiscal restrictiva.

En todo este escenario de mala planeación por parte de la administración que encabeza Peralta Sánchez, por sus medidas de aislamiento social decretadas, no sólo aumentan los contagios y muertes a causa del Covid 19, sino que además se agudiza, el desempleo, el hambre, la violencia.

MÁS HAMBRE, MÁS MUERTES

De acuerdo al Consejo Nacional de Evaluación de la Política Nacional (Coneval), existe un aumento de pobreza laboral y del poder adquisitivo. Entre enero y marzo de este año, antes del estado de emergencia, se incrementó en 2.2 por ciento la población económicamente activa en Colima que ya no pudo adquirir todos los productos de la canasta básica con su salario. Por lo anterior, a mediados de años el porcentaje ha crecido.

Pero eso al mandatario estatal no le preocupa, él sigue recibiendo su sueldo bondadoso e incrementando su patrimonio. En dos años de gobierno Peralta Sánchez aumentó casi al triple su fortuna, al pasar de 15.7 millones de pesos en 2016 a 41.9 millones en 2018, básicamente en bienes que incluyen un condominio valuado en 27 millones de pesos, de acuerdo con su más reciente declaración patrimonial.

En menos de un año habrá elecciones y la sociedad podría cobrarle factura al priista, pero nunca será suficiente… nunca regresarán los más de 3 mil asesinados que ha habido durante el tiempo que lleva gobernando, tampoco se le castigará por sus malas estrategias tomadas, como ésta por la pandemia; ni por hacer de Colima más infeliz e inseguro.

Por donde quiera que se le vea, José Ignacio Peralta Sánchez ha hecho mal las cosas y los colimenses pagarán las consecuencias: El pronóstico, según las mismas autoridades de salud estatal, es que los contagios y muertes por la pandemia del virus SARS-CoV-2 se multiplicarán y no existe el equipo necesario para atender un alza. Podría el Congreso autorizarle el crédito, pero ello representará endeudar más a los colimenses. Esta administración estatal ha fracasado.

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