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Realizan rastreadoras una búsqueda interminable en Mazatlán (Sinaloa)

Foto: Ilustrativa – El Sol de Mazatlán

Juan Carlos Ramírez / El Sol de Sinaloa

Mazatlán, Sin. A golpe de pico y pala, escarbando la tierra en cerros, caminos vecinales y zonas periféricas de la ciudad, sin recursos ni apoyos ni protección, las rastreadoras de la zona sur del estado iniciaron hace más de dos años un largo camino que parece no tener fin, porque entre más buscan, más personas desaparecidas encuentran en fosas clandestinas. Entre ellos se encuentran a sus hijos, esposos, hermanos y tíos.

A la fecha han logrado más que los sistemas y programas de búsqueda que se emprenden desde el gobierno, al colocar a Mazatlán como el municipio con mayor índice de sitios de inhumación clandestinos detectados en el país.

De 207 sitios de inhumación encontrados en México de diciembre de 2018 al 15 de junio pasado, el 9.17 por % correspondió a este municipio porteño. Y en cuanto al número de fosas clandestinas, Mazatlán se ubicó en cuarto lugar de la tabla nacional con 3.39% de la incidencia.

La labor interminable de estas mujeres empezó entre junio y julio de 2017, cuando integrantes de 15 familias decidieron formar la primera asociación civil de la zona sur del estado que denominaron “Tesoros Perdidos. Hasta Encontrarlos”.

Tan solo este colectivo ha detectado 89 cuerpos en fosas clandestinas; la mayor parte de los hallazgos, en la zona de Palmillas y Miravalles, al norte de la ciudad, seguido de terrenos contiguos al fraccionamiento Santa Fe, la termoeléctrica José Aceves Pozos y la zona de Cerritos.

A poco más de dos años de formar el primer grupo de rastreadoras, actualmente operan en la región dos colectivos, Tesoros Perdidos y Una Luz de Esperanza, con más de 100 integrantes que se unieron a la búsqueda de personas desaparecidas, en los dos frentes.

HASTA ENCONTRARLOS

Irma Arellanes Hernández, precursora, fundadora y líder de “Tesoros Perdidos. Hasta Encontrarlos”, señala que fue con recursos propios como se formó la primera asociación civil para la búsqueda de personas desaparecidas en la zona sur del estado.

“Mira, cuando yo empecé a buscar a mi hijo (Irvin Alaín Cortés Arellanes). Yo me dediqué a buscar gente para salir, empecé hacer mi página (en Facebook) y a invitar a las personas que tienen hijos desaparecidos; en el caminar, encontré a varias y empecé a hablarles, a darles mi número de celular y así empezamos a salir juntas”. Irma Arellanes Hernández

En todo este tiempo, indica que ella ha tenido que enfrentar mucha carencia, oposición, indiferencia, traiciones y señalamientos en su contra, pero nunca se ha dejado vencer por la adversidad, porque ya sea en la soledad, en grupo, con la presencia de elementos de seguridad o sin ellos, salen con la esperanza de encontrar a los desaparecidos.

Refiere que la mayoría son madres en busca de sus hijos, que dejan todo por ir a escarbar la tierra, con el deseo de encontrarlos y darles, en su caso, una sepultura digna.

“Nosotras no buscamos culpables, nosotras nomás buscamos a nuestros familiares, a nuestros hijos, nosotros no hacemos justicia, no somos gobierno para hacer justicia”. Irma Arellanes Hernández

La tarea no ha sido nada fácil hacia el exterior, pero tampoco al interior del colectivo, ya que a los 3 meses y medio de estar funcionando se dio una ruptura por malos entendidos, que propició la formación de una nueva sociedad civil llamada “Una Luz de Esperanza”, la cual anunció su desaparición en marzo de este año, derivado de muchos conflictos internos, entre los que se argumentó la falta de disciplina y orden, así como la no aplicación de los protocolos de seguridad.

Sin embargo, integrantes de este colectivo siguen participando en las labores de rastreo y reuniones con las autoridades.

Arellanes Hernández recuerda con tristeza esta división, pues la acusaron de haber recibido y ocultado un donativo que nunca existió.

“Yo les abrí las puertas a ellas para que al igual que a mí las ayudaran. ¿Qué hicieron ellas?, la verdad, me quitaron mi grupo que yo había formado, me quedé sola con otras dos personas; yo juré ante todo que iba a encontrar a mi hijo con ellas o sin ellas, porque era mi hijo, yo no me iba a quedar como ellas hasta que llegara una Irma a motivarme para buscar a mi hijo”. Irma Arellanes Hernández

Tomó fuerzas de la nada y siguió en su labor de rastreadora de personas desaparecidas.

“La seguridad por ley nos la tienen que dar, porque teniendo una carpeta de investigación, todas tenemos derecho a ser acompañadas para ir a buscar a nuestros hijos”, expresó.

Seis meses después de que ella y su esposo encontraran los primeros tres cuerpos, el 22 de diciembre de 2017 por la noche, le hablaron para confirmarle que su ADN correspondía a uno de los cuerpos detectados en aquella ocasión.

Ese día, decidió seguir en el colectivo para apoyar a otras familias y personas con tesoros perdidos.

Actualmente, el grupo lo integran 70 personas que siguen en la búsqueda de sus seres queridos.

INICIA EL VIACRUCIS

El viacrucis para Irma Arellanes empezó el 7 de junio de 2017 cuando perdió contacto con su hijo, en la víspera le había dicho por teléfono que le entregaría un dinero para que se lo girara a su esposa Faby que se encontraba en Colima con una tía, ya que le había dicho que estaba embarazada, y el dinero era para que regresara a Mazatlán.

Sin embargo, ese miércoles fatídico, le llamó como a las 12:38 al celular y le dijo en voz baja que lo habían golpeado y le habían quitado el dinero, le pedía que consiguiera para que “La Baby”, como le llamaba a Faby, regresara, alcanzó a preguntarle quién le había golpeado, pero solo le respondió: “Nadie”, y se colgó la llamada.

Al día siguiente, intentó comunicarse en varias ocasiones al celular de su hijo, pero no hubo respuesta, lo mismo hizo el viernes, y nada.

Irvin Alaín Cortés Arellanes se acababa de recibir de licenciado en Criminalística y su deseo era ingresar a las filas de la Policía Federal o de Investigación aquí en Sinaloa.

Irma buscó entre los contactos, compañeros y amigos de su hijo, les habló a todos, pero nadie lo había visto ni sabían de su paradero. Su hija le ayudó a abrir una página en el Facebook para ver si alguien sabía algo de él.

Fue entonces que una persona le dijo que lo habían levantado y que buscara en tal parte, pero que no dijera a nadie que él le había dicho.

Al hablar al 911 para que la apoyaran, la culparon: “Ya ve cómo es el gobierno, que si tú lo viste, tú tienes la culpa, tú participaste”.

Contactó con un joven de la colonia que había ingresado a la Policía Investigadora, le platicó su caso y se comprometió a comentarlo con el comandante que acababa de recibir el cargo, como condición fue que los acompañara para ubicar el lugar e identificar el cuerpo. Y les dijo que sí.

Salieron a las 7:00 de la mañana del día siguiente, la acompañó su marido, quien recorrió el lugar y descubrió dos fosas más al fondo del terreno. Nunca pensó que en una de ellas estaba su hijo.

El comandante consiguió la retroexcavadora y sacaron tres cuerpos, pero no pudieron identificar a ninguno en ese momento, ya que su hijo, a pesar de estar su cuerpo entero, no lo pudo reconocer porque no tenía tatuajes, y los otros dos tenían más tiempo. Recuerda que fue el 27 de junio, a 20 días de que desapareció su hijo, cuando encontró los primeros tres cuerpos.

“De ahí empezamos, un viernes fue el último día para irse a sacar el ADN federal, yo fui al Hospital General, ahí estaban tomando las muestras, y ahí empecé yo, conocí a varias personas, empezamos a platicar: ¿Tú por qué vienes? Yo porque mi hijo tiene 3 meses de desaparecido. El mío tiene días. ¿Y tú? Yo busco a mi esposo. Eran como seis personas, yo les pedí su teléfono y les dije que por qué no nos reuníamos para salir a buscar, les dije que yo encontré tres cuerpos, y fue así como se animaron”. Irma Arellanes

A TOCAR PUERTAS

Comenta que a través del Facebook logró contactar con algunas personas que la invitaron a ir a Culiacán para que platicara con mujeres rastreadoras de otros colectivos, así fue como conoció a Susana Ayala Bañuelos, fundadora de “Madres y padres de hijos desaparecidos de Culiacán”, y más tarde a María Isabel Cruz Bernal, de Sabuesos Guerreras.

Ayala Bañuelos fue quien le aconsejó hacer un grupo con sus contactos.

“Dos veces vino a ayudarnos a trabajar, yo vi lo que ella hacía y con la gente que yo invité a trabajar, empezaron a venir conmigo y salíamos a buscar, y ella nos enseñó cómo buscarle”. Susana Ayala Bañuelos

Después conocería a Cruz Bernal: “Ella me enseñó más, ya después traíamos a los perros, y así se fueron agregando las mujeres, la señora Isabel fue la que me llevó a una reunión con el Fiscal General en Culiacán, ya después empezamos a hacer reuniones con el Vicefiscal de aquí”.

Recuerda que los primeros meses siempre salieron solas, sin seguridad ni apoyos, llevaba a su esposo y a su hija, o el grupo de 5 mujeres que se unieron al principio, hasta que tuvieron la reunión con la Fiscalía General y la Policía Ministerial.

Entre julio y agosto formalizaron el colectivo, para entonces ya eran 15 familias.

Comenta que el primer cuerpo que encontraron como asociación fue el 24 de julio, en el mismo lugar donde encontró a su hijo, en el camino a Miravalles, pasando Higueras del Conchi, y adelante de la Piedrera y la carretera que va al Cafetal, en el arroyo, dentro de un tiro, estaba el cuerpo encobijado.

Desde entonces, las rastreadoras han buscado en todo Mazatlán donde les dicen que puede haber cuerpos, pero ha sido en Miravalles, Palmillas, Cerritos, Santa Fe y la zona contigua a la termoeléctrica, donde se han dado más búsquedas positivas.

APOYOS LIMITADOS

Arellanes Hernández comenta que aunque ya se están recibiendo apoyos de las comisiones de Búsqueda de Personas, tanto nacional como estatal, estos son limitados por parte de la local, ya que se les restringe a realizar 4 salidas por mes, cuando en Culiacán, las brigadas lo hacen hasta 8 y 10 veces.

Dijo que solo les dan 5 mil pesos para el pago de la renta de una retroexcavadora, la gasolina y las comidas, y todo tiene que estar debidamente facturado, pues si no, hay que reponer el dinero, lo cual hace más difícil la labor de búsqueda.

“Al principio nosotros pagábamos todo, cooperábamos para la gasolina, para el agua y la comida, ahorita llevamos tres meses que nos han apoyado para pagar, pero pagas la retro y no comes, pagas la gasolina y si ocupas retro, ahorita para todo se ocupa”. Arellanes Hernández

Señala que no les alcanza los apoyos que la Comisión Estatal de Búsqueda les da y que están como la Bartola que le dejaban 20 pesos para la renta, la luz, el agua y que todavía tenía que guardar el cambio.

Refiere que han tenido más apoyo de la Comisión Nacional de Búsqueda, con las gestiones de su titular Karla Quintana Osuna, que con la local.

Como ejemplo puso la semana pasada en la que se trabajó tres días y se encontraron 7 cuerpos, y en esta semana, que se programó de lunes a viernes, al día jueves se tenían 2 cuerpos localizados, en un lugar de Palmillas donde hace 4 meses se localizaron 3 cadáveres.

Dijo que mientras no arrecien las lluvias, ellas seguirán saliendo con apoyo o sin apoyo hasta 8 o 10 veces al mes, ya que la prioridad no es el dinero, sino los hijos que están desaparecidos.

CIFRAS

  • 3.5 millones de pesos autorizó el Congreso del Estado para la búsqueda de personas desaparecidas en Sinaloa, durante el 2019.
  • 5,000 pesos recibe el colectivo “Tesoros Perdidos. Hasta Encontrarlos” para la búsqueda de personas desaparecidas, lo cual les alcanza para salir 4 veces de 8 que realizan al mes.

LABOR DE RASTREADORAS EN LA ZONA SUR

89 cuerpos encontrados principalmente en 5 zonas de Mazatlán:

  • Miravalles, 24 cuerpos
  • Cerritos (Liverpool), 11
  • Palmillas, 14
  • Entre Santa Fe y la termoeléctrica, el resto
  • 36 de los cuerpos ya fueron identificados y entregados
  • 15 de los cuerpos identificados son familiares de integrantes del colectivo

REPORTE DE LA COMISIÓN NACIONAL DE BÚSQUEDA DE PERSONAS

  • Registro del 1 de diciembre de 2018 al 15 de junio de 2019.

FOSAS CLANDESTINAS

1.- Veracruz, 96

2.- Colima, 90

3.- Sinaloa, 59

4.- Sonora, 36

5.- Guerreo, 34

SITIOS DE INHUMACIÓN CLANDESTINA

1.- Sinaloa, 35

2.- Guerrero, 24

3.- Veracruz, 23

4.- Chihuahua, 22

5.- Colima, 16

6.- Yucatán, 16

CUERPOS EN FOSAS CLANDESTINAS

1.- Sinaloa, 115

2.- Colima, 111

3.- Jalisco, 78

4.- Sonora, 56

5.- Nayarit, 39

6.- Chihuahua, 39

MUNICIPIOS CON MÁS SITIOS DE INHUMACIÓN CLANDESTINA

1.- Mazatlán, Sinaloa, 9.17%

2.- Ciudad Juárez, Chihuahua, 7.24%

3.- Acapulco, Guerrero, 5.31%

4.- Tecomán, Colima, 4.83%

5.- Río Blanco, Veracruz, 3.83%

MUNICIPIOS CON MÁS FOSAS CLANDESTINAS

1.- Úrsulo Galván, Veracruz, 16.90%

2.- Tecomán, Colima, 15.02%

3.- Cajeme, Sonora, 6.10%

4.- Mazatlán, Sinaloa, 3.39%

5.- Acapulco, Guerrero, 4.92%

FUENTE: Comisión Nacional de Búsqueda de Personas, Subsecretaría de Derechos Humanos, Población y Migración, Gobernación.

https://www.elsoldesinaloa.com.mx/incoming/realizan-rastreadoras-una-busqueda-interminable-en-mazatlan-3954907.html