CONVERSATORIO
"MIRADAS, ESCUCHAS, PALABRAS: ¿PROHIBIDO PENSAR?"”

“Jamás nos iremos de Temacapulín”

No dejaremos nuestras casas ni nuestro pueblo, advierten habitantes

Desde 2008 los habitantes de este poblado, así como de Acasico y Palmarejo pelean contra la injusta determinación del Estado mexicano, la Conagua y los gobiernos estatales de inundar sus poblados, para que la presa El Zapotillo funcione; pero su construcción está parada

Por Francisco Andalón López

Hace ocho años se decidió el destino de Temacapulín, Acasico y Palmarejo, poblados históricos de Jalisco que serían inundados para dar paso a la presa El Zapotillo. Pese a que nadie los ha apoyado, aún viven decenas de familias en el lugar que se aferran a su terruño, el cual dicen “jamás dejarán”/Fotos: Francisco Andalón López

Hace ocho años se decidió el destino de Temacapulín, Acasico y Palmarejo, poblados históricos de Jalisco que serían inundados para dar paso a la presa El Zapotillo. Pese a que nadie los ha apoyado, aún viven decenas de familias en el lugar que se aferran a su terruño, el cual dicen “jamás dejarán”/Fotos: Francisco Andalón López

Hasta que llegue el agua a los talones, chingue a su madre, yo soy nacido de aquí, ajuste 86 años ayer o antier, aquí me crie y aquí estoy, yo no dejo mi casa ni mi pueblo, si me toca morir, voy bien encaminado”.

Esta es la postura que desde hace 11 años, cuando se anunció la construcción de la presa El Zapotillo, se mantiene entre algunos pobladores de la región de Los Altos como Santiago Hernández Martínez.

En 2008 se anunció que para su funcionamiento óptimo, tendrían que desaparecer los poblados de Temacapulín, Acasico y Palmarejo, que se encuentran en el municipio de Cañadas de Obregón, debido a que habría un cambio en la altura de la presa, pasando de 80 a 105 metros.

En los arcos de la plaza principal del poblado se encuentran pancartas que exigen el cumplimiento de las promesas de mantener la cortina de la presa a 80 metros, con lo que estos poblados no serían anegados

En los arcos de la plaza principal del poblado se encuentran pancartas que exigen el cumplimiento de las promesas de mantener la cortina de la presa a 80 metros, con lo que estos poblados no serían anegados

A partir de entonces, los habitantes y algunos activistas que se oponen a las presas por su escaso tiempo de vida y porque no resuelve el problema de abasto de agua, han llevado a cabo diversas acciones legales para evitar que estas comunidades pasen a la historia.

“Yo no me salgo de aquí, aunque me ahogue yo aquí, a mí no me van a poder sacar a fuerzas ni los soldados, ni el gobierno ni nada, porque mi casa vale mucho más”, según Juan Manuel Jiménez Iñiguez, habitante de Temacapulín, en entrevista con Página 24.

El proyecto original contemplaba la construcción de una presa para el aprovechamiento del agua del río Verde, que podría contener 450 millones de metros cúbicos con una cortina de 80 metros; el 70 por ciento del agua iría para la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) y parte de Los Altos de Jalisco y el resto, para la ciudad de León, Guanajuato, según el acuerdo firmado por el entonces gobernador Francisco Ramírez Acuña.

El sentimiento de lucha está en todas partes, y llama a seguir en pie de lucha por su pueblo

El sentimiento de lucha está en todas partes, y llama a seguir en pie de lucha por su pueblo

Con la llegada de Emilio González Márquez y a petición del entonces presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, se firmó un nuevo acuerdo para explotar aún más el río Verde, para lo cual se construiría una cortina de 105 metros de altura, con la captación de 900 millones de metros cúbicos de agua, con el mismo porcentaje de distribución para Jalisco y Guanajuato, según el proyecto original, pero tendrían que desaparecer tres poblaciones.

Pero como Emilio González no pidió permiso al Congreso del Estado para hacer esta adecuación al contrato, diputados de la LX Legislatura y habitantes de estas demarcaciones, acudieron a la Suprema Corte, dándoles la razón, por lo que mandataron que la cortina no tenía por qué superar los 105 metros de altura, sin que hasta el momento y desde hace ya dos años, se mantenga sin saber qué es lo que va a pasar con la obra.

“Déjenos en paz”, exigen los habitantes a los ávidos constructores, que tienen años buscando la forma de sacar del medio a quienes aún se oponen al proyecto

“Déjenos en paz”, exigen los habitantes a los ávidos constructores, que tienen años buscando la forma de sacar del medio a quienes aún se oponen al proyecto

“Pues todavía sentimos la incertidumbre de qué va a pasar, pero todavía tenemos mucha confianza de que vamos a ganar, que Temaca no se va a inundar, pero siempre a veces nos llega, el pensar eso nos da miedo, nos da horror, pero seguimos luchando, seguiremos luchando hasta el final”, de acuerdo con María Abigail Agredano Sánchez, presidenta del Comité Salvemos Temaca.

El poblado de Temacapulín los fines de semana se encuentra vivo, con la presencia de habitantes y visitantes, que principalmente acuden a los balnearios de la zona, aunque según los vecinos, también entre semana se encuentran viviendo una gran cantidad de familias, que se niegan a que les sean ‘cortadas’ sus raíces.

El histórico templo ubicado en el corazón del poblado, que terminaría bajo el agua según los planes del gobierno federal y la Conagua

El histórico templo ubicado en el corazón del poblado, que terminaría bajo el agua según los planes del gobierno federal y la Conagua

En tanto que en el ingreso a la presa El Zapotillo, en el poblado que lleva el mismo nombre, personal de una empresa privada de seguridad impide el acceso a la presa, a menos que se cuente con un permiso especial y que desde hace ya dos años, se encuentra sin el ingreso de trabajadores, por la suspensión que se ha obtenido.

Existen otras alternativas

Las voces de oposición no solamente se han quedado en decir no a la construcción de la presa El Zapotillo, sino que las críticas van en el sentido de que no se cuenta con un plan hídrico que permita la recuperación de acuíferos que se han visto afectados por las grandes construcciones de la ciudad y se pretende obtener agua de cualquier lado sin importar los costos y afectaciones.

En cada esquina de este pueblo se observa la oposición de los habitantes al proyecto de la megapresa

En cada esquina de este pueblo se observa la oposición de los habitantes al proyecto de la megapresa

 

“No es que satanicemos las presas, no es que no querramos que no se haga nada, queremos que las cosas se hagan con orden y entonces el ciclo del agua se convierte en el esquema rector de la planeación hídrica y no nada más la necesidad de traer agua y traerla a cualquier precio”, señaló en entrevista con este Diario Arturo Gleason Espíndola, investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

Aunque el proyecto es federal a través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en Jalisco, diversos actores se han pronunciado, como Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, cuando era gobernador electo, quien dijo que Temacapulín no se inundaría por la construcción de la presa, sin que hasta el momento, se haya cumplido su palabra.

En el ingreso a la presa El Zapotillo, en el poblado que lleva el mismo nombre, personal de una empresa privada de seguridad impide el acceso a menos que se cuente con un permiso especial. Desde hace dos años no hay trabajadores en el lugar, por la suspensión que se ha obtenido

En el ingreso a la presa El Zapotillo, en el poblado que lleva el mismo nombre, personal de una empresa privada de seguridad impide el acceso a menos que se cuente con un permiso especial. Desde hace dos años no hay trabajadores en el lugar, por la suspensión que se ha obtenido

Y en este año, este tema es el que ha enfrentado al mandatario estatal con el presidente municipal de Guadalajara, Enrique Alfaro, quien también se ha subido al ring del debate.

“Para lo que Jalisco no está es para más mentiras, que Jalisco ya no aguanta más mentiras de sus gobiernos que Guadalajara la ciudad no va a aceptar más simulaciones en torno al tema de la presa El Zapotillo, queremos que se resuelva el tema del agua para Guadalajara, queremos que el gobernador de Jalisco defienda a Jalisco”, señaló el alcalde tapatío el pasado 28 de abril.

Aunque al gobernador no le gustó este comentario, de ahí que el mismo día, 28 de abril, emitió una declaración en el marco de una feria del empleo que se llevó a cabo en plaza de la Liberación.

Las críticas al proyecto se enfocan en señalar que no se cuenta con un plan hídrico que permita la recuperación de acuíferos que se han visto afectados por las grandes construcciones de la ciudad y se pretende obtener agua de cualquier lado sin importar los costos y afectaciones

Las críticas al proyecto se enfocan en señalar que no se cuenta con un plan hídrico que permita la recuperación de acuíferos que se han visto afectados por las grandes construcciones de la ciudad y se pretende obtener agua de cualquier lado sin importar los costos y afectaciones

“Al presidente de Guadalajara, a los presidentes, aquí no estamos para reclamarnos, quien nos reclama es la gente, estamos para sumar esfuerzos y poder dar resultados, generar oportunidades de trabajo, generar oportunidades para que puedan vivir mejor evitar que se nos incremente, la gente tiene sed, no hay agua en muchas colonias, juntos lleguemos a darles soluciones a la gente, resultados, soluciones concretas, no quiere más palabras ni discursos de nosotros”, arremetió.

Pero esto, no ofrece calma a los habitantes de Temacapulín, puesto que, hasta que no les digan que la presa no se construirá, podrán estar tranquilos, sin que crean ya en las declaraciones de cualquier político, como fustigó María Abigail Agredano Sánchez.

“Él (Aristóteles Sandoval) nunca va a cumplir su promesa, no son personas de palabra, son personas mentirosas que sólo quieren conseguir gente, conseguir votos y eso, la verdad la política es un asco”, tronó María Abigail Agredano Sánchez, presidenta del Comité Salvemos Temaca

“Él (Aristóteles Sandoval) nunca va a cumplir su promesa, no son personas de palabra, son personas mentirosas que sólo quieren conseguir gente, conseguir votos y eso, la verdad la política es un asco”, tronó María Abigail Agredano Sánchez, presidenta del Comité Salvemos Temaca

“Él nunca va a cumplir su promesa, no son personas de palabra, son personas mentirosas que sólo quieren conseguir gente, conseguir votos y eso, la verdad la política es un asco”.

http://pagina24jalisco.com.mx/2016/08/22/jamas-nos-iremos-de-temacapulin/