Sobran los motivos para ir a la huelga: estudiantes y docentes de la UV se desmarcan de la rectoría

En la Universidad Veracruzana las paredes tiemblan. Por debajo de la pelea por el cobro de la deuda que el gobierno del estado tiene hace años (2500 millones de pesos en seis años y contando) otras disputan surcan el aire y las conversaciones.

María Elena Roca tiene una carrera a prueba de rumores, que la respalda en las palabras que vertirá a continuación. Es licenciada en antropología, maestra en sociología política por el Instituto de Investigaciones Luis Mora, y tiene un doctorado en historia regional, en la Universidad Veracruzana, su casa desde el año 2000, en que trabaja como “maestra por horas” en la Facultad de Humanidades.

“Algunos universitarios no estamos de acuerdo en la homogeneizacion del movimiento Yo Soy UV, que no tiene en cuenta los problemas internos que tenemos en la Universidad y que buscan que esas diferencias no se vean”

Es, en definitiva, una forma de apagar ciertos reclamos bajo la aplastante pata de la deuda. Roca señala que la situación en la Universidad está “muy mal” y que quienes trabajan lo hacen en condiciones precarias e inestables, además de mal pagas.

El régimen de “maestra por horas” es uno de los escalones del medio para abajo en la vertical estructura en que se organizan los cargos docentes en la UV. Algo por debajo en la escalera de la seguridad laboral están quienes ofrecen “cursos autofinanciables”, en su mayoría de idiomas, a los que cualquier persona puede llegarle y con quienes el docente tiene trato directo. Suelen ganar unos 50 pesos la hora.

“No tienen derecho a vacaciones ni días festivos, nada más ganan por las horas que están frente al salón. El resto, entre un 70 y 80 por ciento somos maestros por hora, que técnicamente cada semestre nos quedamos sin trabajo. Cada semestre debemos concursar por los puestos y eso te hace vivir sometido a una presión porque no puedes planear tu calidad de vida. Muy pocos son los docentes que tienen materias de base, la mayoría trabajamos cubriendo interinatos. Yo lo hago hace 16 años.”
El otro gran tema que agita las aguas es, como se sabe, lo que concierne a la deuda de Duarte. Sin embargo, el conflicto es cómo se debe pelear esa batalla por recuperar los recursos que le corresponden y no le fueron entregados a la mayor casa de estudios del estado.

“Algunos consideramos que se debería ejercer una posición más fuerte frente al gobierno. Las marchas no han dado resultado y consideramos que debería de hacerse más presión. Sin embargo, la Rectoría dio marcha atrás a estas propuestas”

La docente se refiere una propuesta de Huelga, que se llevó al Consejo rector de la Universidad salida del Instituto de Investigación en Educación. En esto, hay más de uno aliado.

Mientras las Facultades y los Institutos discuten cómo plantar posición disidente, que no tenga en cuenta el tiempo electoral sino las propias necesidades de la Institución, dicen, ni de las personas que la hacen. Grupos de estudiantes se han manifestado a favor del paro indefinido y nuevas agrupaciones se han formado para colectivizar una voz disidente. Es el caso del Colectivo Arco Sur, que congrega estudiantes de licenciatura, maestría y posgrado, que este miércoles se manifestaron y montaron las mantas que ilustran este artículo.

Indignarse no es suficiente, sí al paro en la UV, es el reclamo con el que una parte de la Universidad dice basta. Lo que viene a señalar este sector es que sobran los motivos para intensificar las acciones de protesta.

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