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Campeche: arrestan de nuevo a líder campesino

El líder del Movimiento Campesino Tierra y Justicia, Pedro Celestino May Can, fue detenido por segunda vez en menos de una semana, acusado de despojar un bien inmueble. May Can fue apresado por primera vez el pasado 23 de septiembre pero un juez ordenó su libertad bajo fianza el día 24.

Tras salir, el líder acudió a la Comisión de Derechos Humanos del Estado el 27 de septiembre a presentar su queja contra el fiscal estatal, Juan Manuel Herrera Campos, por abuso de autoridad y detención arbitraria. También recurrió al departamento de control interno de la fiscalía para denunciar su detención irregular.

Dos días después de eso, el fiscal Herrera Campos informó en conferencia de prensa que un juez de control había ordenado “prisión preventiva” contra el líder agrarista, porque “podría entorpecer la ampliación de las investigaciones, impedir que tomen fotos los agentes acreditados y hasta destruir documentación”.

Herrera Campos confirmó que May Can fue detenido el jueves por la tarde e ingresado al Centro de Readaptación Social de San Francisco Kobén, donde estará unos cuatro meses, mientras continúan las investigaciones por el delito que le imputan.

May Can, del ejido Lerma, encabeza un litigio contra Grupo Energético del Sureste, de la familia del extinto secretario de Gobernación Juan Camilo Mouriño Terrazo, por el despojo de al menos 9 mil hectáreas ejidales para la construcción del complejo Campeche Country Club, que contempla desde casas de descanso, departamentos de lujo, hasta campos de golf, de tenis, una playa artificial, estadio de futbol, un hospital privado y una universidad que administrarían los Legionarios de Cristo.

May Can y cinco ejidatarios más se negaron a vender sus parcelas a los Mouriño (unas 400 hectáreas), las cuales lotearon y donaron a 2 mil 500 familias que carecen de viviendas, para crear la colonia Tierra y Justicia. También promueven un recurso legal ante el Tribunal Agrario, para declarar la nulidad de la asamblea en que se acordó la venta de las tierras, pues “votaron hasta ejidatarios muertos” y se incorporaron prestanombres de los Mouriño”.

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