Acusan a exalcaldesa de contaminar Zimapán

Victor Valera

Al marchar por las calles de Pachuca, habitantes del rancho San Miguel, Zimapán, exigieron que Profepa y gobierno de Hidalgo detengan la construcción de presas de jales de minas de plomo y cobre que “dañan el medio ambiente y la salud de los zimapenses”.

Mostraron su rechazo a la puesta en marcha de la presa II de Minera el Espíritu, propiedad, acusaron, de la expresidenta municipal de Zimapán Rosalía Gómez Rosas que contamina el medio ambiente, por lo que exigieron cancelarla.

Desde septiembre de 2014 la comunidad interpuso denuncia ante Profepa y Semarnat que determinaron que la presa II de Minera el Espíritu no cuenta con cambio de uso de suelo y estudio de impacto ambiental.

A casi un año de distancia la minera continúa labores en la presa II aunado a que existen nueve embalses alrededor del rancho San Miguel donde viven 24 familias. La contaminación también afecta a colonias aledañas como Pilares, El Calvario y La Alberca.

Lo que ha provocado filtraciones hacia manantiales, contaminación de pozos y derrames en barranca. “Todos los años nos contaminan con humos y polvos de la presa. Cuando llueve predomina el olor a cianuro”.

Alejandra Rosas Álvarez de la comisión de ecología de comunidades unidas de Zimapán, acusó que la presa que opera desde 2009 secó plantas de aguacate, lima, guayaba y granadas.
“Si nos ponen otra presa estaría a kilómetro y medio de la zona urbana de Zimapán”, declaró durante entrevista.

Tras manifestarse en las oficinas de Profepa, los inconformes marcharon sobre el carril confinado del Tuzobús hacia la Comisión de Derechos Humanos del Estado Hidalgo (CDHEH) y después a palacio de gobierno del estado.

www.elindependientedehidalgo.com.mx/2015/08/289411