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Feminicidios: el extremo de la violencia misógina (Querétaro)

Paro de mujeres en Quito, Ecuador

Newsweek Querétaro/ 25 de noviembre

Misoginia: del griego misogynía,
de miso ‘odio’ y gyné ‘mujer’

El asesinato de una mujer por el hecho de ser mujer es la máxima expresión de la violencia misógina: el extremo de una cultura discriminatoria basada en estereotipos que perpetúan la inequidad de género.

Si bien desde 1974 se estableció en el artículo 4º de la Constitución mexicana que “el varón y la mujer son iguales ante la ley”, el reconocimiento de los delitos contra la mujer se dio hasta 2007, con la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, donde se reconoce el concepto de violencia feminicida como una “forma extrema de violencia de género”.

En 2010 inició la tipificación del feminicidio en los estados (Guerrero y la Ciudad de México fueron los primeros) y en 2012 en el Código Penal Federal. Para este 2018, las 32 entidades federativas tienen tipificado este delito, aunque no se encuentran armonizados con el Código Penal Federal.

Pese a los avances en el marco normativo, México atraviesa por una de las épocas más violentas de su historia reciente y las estadísticas mediante las que se pueden identificar las agresiones en contra de las mujeres por razones de género año tras año acumulan cada vez más víctimas.

Los feminicidios en Querétaro

De acuerdo con los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), durante 2017, en Querétaro se abrieron ocho carpetas de investigación por el delito de feminicidio.

Durante este 2018, hasta el mes de agosto, no se han registrado casos de feminicidio, lo cual mantiene los números del año pasado, sin embargo, esto no es un indicador de que no exista violencia en contra de las mujeres en el estado.

A nivel nacional, durante el mismo periodo, se registraron 2,231 feminicidios. Sin embargo, estas cifras solo son eso: carpetas de investigación que se abrieron, por lo que no bastan para cuantificar esta problemática social.

La misoginia en el México violento

La información sobre los homicidios de mujeres registrados por el Inegi revela que las defunciones femeninas con presunción de homicidio se encuentran muy por arriba de las cifras del SESNSP.

En 2017, en todo el país se registró la muerte de 3,324 mujeres a causa de agresiones, 941 muertes más que en 2016, cuando hubo 2,813 asesinatos con estas características.

En Querétaro se tiene registro de que, en 2017, 35 mujeres perdieron la vida a causa de agresiones. En 2016 esta cifra llegó a 19 homicidios y en 2015 fueron 20, con lo cual, en tres años se tiene un acumulado de 74 homicidios de mujeres a causa de agresiones.

Víctimas de la violencia

Como se puede observar, comparados con 2016, los asesinatos de mujeres bajo estas características han ido en aumento, además, las circunstancias bajo las cuales ocurren son cada vez más violentas.

De los 74 homicidios que se registraron durante los últimos tres años, 17 de ellos fueron perpetrados con armas de fuego y destaca que seis casos ocurrieron en la vivienda y ocho en las calles o en las carreteras. El 8% de estos asesinatos ocurrieron en la vivienda de las víctimas.

Las circunstancias en las que ocurren los asesinatos de mujeres son cada vez más violentas

Asimismo, se reporta que, en nuestro estado, 19 mujeres fueron estranguladas hasta la muerte, diez de estas agresiones ocurrieron en 2017, mientras que, entre 2015 y 2017, 18 asesinatos a mujeres se cometieron con objetos cortantes y siete de ellos ocurrieron el año pasado.

De igual forma, una mujer fue agredida con humo, fuego y llamas hasta quitarle la vida, y otra, con algún objeto sin filo, es decir, fue golpeada hasta la muerte.

Respecto a la edad de las víctimas, la mayoría tenían entre 20 y 24 años, ya que el 15% (11 casos) de quienes fueron asesinadas bajo esta situación entre 2015 y 2017 se encontraban en ese rango de edad.

De igual forma, fueron víctimas de un asesinato con características misóginas 10 mujeres queretanas que tenían entre 15 y 19 años, el 14% del total.

Le siguen las mujeres que tenían entre 35 y 39 años que, con nueve asesinatos, en este grupo etario se concentró el 12% del total. En suma, el 46% de las defunciones con características feminicidas se concentró en mujeres de entre 20 y 39 años.

La raíz de la violencia feminicida

Como ya se mencionó, los feminicidios se encuentran en el extremo de las conductas misóginas, sin embargo, hay miles de mujeres que día a día viven una realidad violenta y son víctimas de agresiones que violan sus derechos humanos, especialmente su derecho a una vida libre de violencia.

La información que genera la Secretaría de Salud permite conocer la atención que se le otorgó a las pacientes que fueron víctimas de agresiones.

De acuerdo con los datos de la Secretaría, durante 2017 en todo el país, acudieron a pedir atención médica 105 mil 129 mujeres que fueron víctimas de violencia o de trata de personas.

En Querétaro, esa cifra ascendió a 2,710 mujeres, de las cuales 2,451 fueron víctimas de violencia familiar. El 89% de ellas manifestó que fue agredida en su domicilio y un 5% en la vía pública.

En 1,315 casos de atención médica se registró que la víctima ya había sido violentada anteriormente.

Los informes médicos revelaron que la principal consecuencia derivada de un acto de violencia contra las mujeres es el malestar emocional, ya que así fueron diagnosticadas el 7% de las pacientes.

También se registró que las consecuencias principales para otro 10% fue los trastornos de ansiedad, del estado de ánimo, psiquiátricos y depresión.

La depresión ocupó el segundo lugar en cuanto a la principal consecuencia de la violencia; por este motivo fueron atendidas 228 mujeres, el 8% del total.

Adicionalmente, 1% de las pacientes atendidas presentó heridas, laceraciones y luxaciones; seis mujeres fueron violadas y como consecuencia de esta violación resultaron embarazadas o con una enfermad de transmisión sexual.

En un análisis por tipo de violencia, la más recurrente es la violencia psicológica, ya que así se registró en 2,427 casos de atención médica, seguida de la violencia física, con 332 casos; la violencia sexual, con 152; la violencia económica, con 97, y el abandono o negligencia a alguien que no se puede valer por sí misma, con 74 casos.

Entre más jóvenes, más vulnerables

Similar a la edad de quienes fueron asesinadas bajo condiciones de violencia misógina, el 28% de las mujeres víctimas de violencia que acudieron a recibir atención médica en 2017 tenían entre 15 y 24 años, mientras que el 35% tenía entre 25 y 39 años.

En cuanto a la edad de las mujeres que fueron víctimas de la violencia sexual, el 28% son adolescentes de entre 15 y 19 años. Las mujeres de entre 20 y 29 años quienes reportaron el 28% de casos, mientras que, el 11% de quienes fueron violentadas sexualmente tenían entre 10 y 14 años. Por último, un 7% de las víctimas eran menores de nueve años.

De esta manera, 46% de las mujeres queretanas víctimas de la violencia sexual son menores de 19 años.

Relaciones afectivas: relaciones de poder

¿Quiénes las agreden? De acuerdo con la Secretaría de Salud, en Querétaro, el agresor es, en el 73% de los casos, la pareja sentimental (cónyuge, pareja o novio).

Asimismo, un 18% de los agresores fue algún miembro de la familia de la víctima, mientras que otro 4% de los agresores era algún conocido. Destaca que en el 5% de los casos el agresor fue algún desconocido.

Para este efecto, la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2016 (ENDIREH) presenta datos reveladores sobre la violencia en las relaciones de pareja.

Este ejercicio estadístico refiere que, en 2016, a nivel nacional, el 52% de las mujeres que tienen más de 15 años declararon que su pareja o expareja reacciona violentamente cuando se enoja.

En Querétaro esta cifra involucró a cerca de 400 mil mujeres (392 mil 733), el 54% de las mujeres de 15 años y más.

De ese total, el 30% aseguró que cuando su pareja o expareja se enoja, le grita, la ofende, la insulta, la golpea o avienta objetos, la jalonea y la agrede físicamente.

El mismo comportamiento se presentó al analizar el tipo de violencia:

La violencia física fue lo que más incrementó. Mientras que en 2006 el 22% de las mujeres queretanas declararon haber sido víctimas de este tipo de violencia, para 2016 incrementó 13 puntos porcentuales, ya que sí lo declaró el 35 por ciento.
De la violencia sexual fue víctima el 50% de mujeres queretanas mayores de 15 años, comparado con el 43% que se registró en 2006, y destaca el fuerte descenso que se observó entre 2011 y 2016, para luego volver a aumentar en el año de referencia.
Así mismo ocurrió con la violencia emocional, que pasó de victimizar al 44% de las mujeres en 2006 a 53% en 2016.
La violencia patrimonial o económica (que incluye aquella donde el agresor es la pareja, expareja o cualquier familiar; la discriminación en el trabajo en los últimos 12 meses, y la discriminación por razones de embarazo en algún trabajo en los últimos cinco años) pasó de 31% a 33% entre 2006 y 2016.

Además de ser una violencia que trasciende, es una violencia impune. De acuerdo con los datos de la Secretaría de Salud, del total de mujeres víctimas de violencia que acudieron a recibir atención médica, no se dio aviso al Ministerio Público en 2,506 casos.

De esta manera, la violencia de género parece ser una conducta cada vez más generalizada y poco atendida.

La violencia de género parece ser una conducta cada vez más generalizada y poco atendida

El contraste de las cifras que se reportan en la incidencia delictiva y las que se observan en las estadísticas de homicidios por agresiones es abismal: entre 2015 y 2018, frente a los 74 asesinatos de mujeres de manera violenta que reportó Inegi, de acuerdo con el SESNSP solo se abrieron ocho carpetas de investigación.

Parecería la magnitud de los feminicidios en el país no ha sido suficiente para reconocer la dimensión de la violencia de género que viven las mujeres mexicanas.

https://newsweekespanol.com/2018/11/113745/