Se quejan maestros en Derechos Humanos

OTRA INSTANCIA. Los profesores esperan que la CEDHJ tome cartas en el asunto. (Foto: Grisel Pajarito)

OTRA INSTANCIA. Los profesores esperan que la CEDHJ tome cartas en el asunto. (Foto: Grisel Pajarito)

Elizabeth Ortiz

El grupo de maestros que se negó a hacer la evaluación docente presentó una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) por discriminación.

Los docentes del Movimiento Magisterial Jalisciense acusaron a las autoridades estatales de señalarlos como personal problemático que va a recibir un escarmiento ejemplar también por parte del gobierno federal.

Acusan de hostigamiento laboral para desacreditarlos ante los padres de familia diciéndoles que son maestros flojos; incluso por eso sus compañeros, por temor a represalias, se han negado a convivir con ellos.

Pero la gota que derramó el vaso fue que la última quincena de febrero corrió el rumor de que no les entregarían su primer pago de marzo y así ocurrió: los maestros que no hicieron la evaluación docente no recibieron su sueldo, refieren en la queja.

Por ello, los profesores presentaron una queja ante la CEDHJ en contra del gobernador del estado, Aristóteles Sandoval Díaz, y del secretario de Educación, Francisco Ayón López.

Silvia Arévalo Gutiérrez, vocera del Movimiento Magisterial Jalisciense, comentó que el 17 de marzo la Secretaría de Educación entregó los documentos para notificar el cese de los maestros que no hicieron la evaluación docente.

A los directores de escuela no les informó del despido, sino que sólo entregó los papeles al abogado de los maestros, Francisco Arévalo.

“De hecho, esta queja que estamos interponiendo ante Derechos Humanos es porque nos dieron un trato discriminatorio al no pagarnos, porque esta suspensión del pago en la primera quincena de marzo es ilegal porque es un salario que ya devengamos, hasta el 17 de marzo nosotros no estábamos cesados”, mencionó la vocera de los profesores.

Ahora que fueron oficialmente despedidos, tienen dos caminos legales: uno es el amparo y el otro, una demanda laboral.

Silvia Arévalo tenía 10 grupos en dos escuelas. Sus alumnos se enteraron por las redes sociales sobre el despido de docentes.

Añadió que los maestros cesados son bastante competentes en sus áreas; en su caso, ella quedó en primer lugar a nivel nacional a nivel secundaria en 2008 cuando se llevó a cabo el primer concurso para asignar plazas.

La consecuencia para los estudiantes podría ser que suplan a sus profesores con personal que no domina la materia, alertó.

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