Ricardo Esparza, expediente abierto

23/10/2014 Ciudad y Estado Familiares del joven estudiante de Cu-lagos presuntamente asesinado en el festival cervantino, despues de ser detenido por policias  de esa entidad. Foto: Héctor Jesús Hernández

23/10/2014
Ciudad y Estado
Familiares del joven estudiante de Cu-lagos presuntamente asesinado en el festival cervantino, despues de ser detenido por policias de esa entidad.
Foto: Héctor Jesús Hernández


Alejandra Guillén

El gobierno de Guanajuato también tiene una “verdad histórica” que desea imponer sobre la muerte de Ricardo Esparza Villegas, la cual se tambalea cuando su hermana Eunice acusa con la quijada apretada: “a mi hermano lo mataron los policías”.

Este lunes 19 de octubre se cumple un año de que el joven de 23 años, estudiante de la carrera de Mecatrónica del Centro Universitario de Los Lagos (CULagos) de la Universidad de Guadalajara, apareciera muerto en un callejón de Guanajuato durante el Festival Cervantino. En estos 12 meses, los gobiernos de Guanajuato y Jalisco han pasado de versión a versión: que Ricardo estaba robando una casa y que al brincar una barda cayó y se golpeó; que andaba haciendo parkour en la madrugada (declaración del ex fiscal de Jalisco, Luis Carlos Nájera); que había ido a una fiesta en la finca donde se encontró su cuerpo; que se suicidó.

Eunice López Villegas, hermana del estudiante muerto, dice no necesitar ser forense o criminalista para encontrar las mentiras oficiales. “Yo ya perdí el miedo a todo, no tengo miedo de hablar, porque mi hermano a mí me vino a demostrar en 23 años lo que es aferrarse a sus ideales, a estudiar para bien, a trabajar y servir para bien, para que un mediocre venga y le quite la vida y además sea protegido del gobierno”.

Ahora ella lucha por demostrar que su hermano fue ejecutado extrajudicialmente.

La primera autopsia arrojó que Ricardo había muerto de traumatismo craneoencefálico, supuestamente luego de caer de una barda. Desde el primer día, la familia señaló a los policías como responsables, la Universidad de Guadalajara (UdeG) intervino y aseguró apoyo total, la Federación de Estudiantes Universitarios hasta marchó en Guanajuato y el gobierno de Jalisco se comprometió a hacer una segunda autopsia. El Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) realizó la segunda exhumación el 12 de diciembre de 2014; de ahí en adelante, la UdeG no volvió a posicionarse ni a presionar sobre el tema, al menos públicamente.

El rector de CULagos, Armando Zacarías Castillo, sí insiste en que el gobierno de Guanajuato tiene que esclarecer este crimen, pero ni él conoce la autopsia del IJCF.

López Villegas explica que el segundo dictamen confirma que la muerte de Ricardo fue por un golpe en la cabeza, pero también revela que el joven tenía la nariz fracturada, golpes en la costilla derecha, en el resto de la cabeza (“como si le hubieran pegado con una macana”), el rostro y la barbilla, y las muñecas y las rodillas lastimadas.

De eso no habló ni el rector de la Universidad de Guadalajara, Tonatiuh Bravo Padilla, cuando declaró en febrero de este 2015 que la segunda autopsia no arrojaba ningún elemento más para el esclarecimiento del caso.

La Procuraduría General de Justicia de Guanajuato aseguró que Ricardo había trepado una barda de más de siete metros y que se había sostenido de tubos de venteo del boiler sujetados por alambre, que se soltaron y provocaron que el joven de 60 kilogramos cayera, pegando en el boiler con la costilla derecha (abajo del brazo, como si hubiera caído con el brazo derecho totalmente levantado) y luego con la barbilla, hasta quedar a 3.50 metros del muro, dando la espalda a éste y en posición fetal.

“Alguien que cae de un muro tan alto no queda tan cerca de la pared. Y si dicen que murió por un golpe en la cabeza, ¿por qué estaba en posición fetal? Yo pienso que lo metieron a esa casa y a golpes lo mataron… no hay modo que alguien logre trepar a un muro tan alto, no hay por dónde subir a las casas en ese callejón”, señala Eunice en la sala de su casa, donde tiene dos fotos de su hermano menor: Ricardo con toga el día que se graduó de la Prepa 10 y otra en la que está trepado en una piedra de un paraje de Unión de San Antonio, en la región de los Altos de Jalisco.

A Ricardo se le recuerda como alguien que siempre traía una sonrisota, que le encantaba la naturaleza, andar en bici, “era agradecido con su madre por apoyarlo a estudiar en Lagos de Moreno” y soñaba con terminar la escuela, casarse, formar una familia y tener una hija…

Cuando murió Ricardo, su novia tenía un mes de embarazo, “pero no le permitieron la dicha de saber que iba a ser padre… ¿por qué lo mataron? No saben el alcance de lo que destruyeron ¿Qué le vamos a decir a mi sobrinito cuando nos pregunte por su papá?”.

Tal vez, para cuando crezca su sobrino, también llamado Ricardo, Eunice y su familia habrán logrado desmoronar la “verdad histórica” del gobierno Guanajuato y podrán contarle al niño que hicieron hasta lo imposible para exigir justicia por la muerte de su padre.

Nada cuadra

Ricardo Esparza llegó a Guanajuato el sábado 18 de octubre de 2014 a las 5 de la tarde, con otros compañeros del CULagos. De la central camionera comenzaron a pasear por la ciudad y se detuvieron en una una plaza, donde dos policías detienen a Ricardo, supuestamente para que le pidiera disculpas a una señora que se había quejado porque había orinado en la puerta de su casa. Lo peculiar de esta versión es que dos policías se tomen la molestia de ir por un joven para que pida disculpas por una falta administrativa, que Ricardo orinara en la vía pública cuando había baños públicos a 70 metros y que la supuesta señora nunca se supo si existió, porque no se presentó a declarar.

El gobierno de Guanajuato después presentó un video en el que un joven de sudadera roja camina solo, hablando por teléfono, a las 5 de la mañana. “Pero a mi hermano lo declaran muerto a las 3 de la mañana, ¿cómo dicen que andaba caminando a las 5? Además yo conozco la forma de caminar de mi hermano, y el del video camina como robot, no es él”. Por si fuera poco, el hombre del video trae manga larga y Ricardo traía una playera de manga corta. “Dos guías de turistas fueron a declarar que vieron cómo tenían los policías a mi hermano, que lo estaban extorsionando”, agrega su hermana.

Sin claridad

Hay dos inconsistencias evidentes en la investigación

La segunda autopsia al cuerpo de Esparza reveló que no sólo tenía los golpes en el cráneo que le costaron la vida

Esparza Villegas presentaba la nariz fracturada, costillas rotas, laceraciones

http://www.maspormas.com/2015/10/19/ricardo-esparza-expediente-abierto/