PRIMER ENCUENTRO INTERNACIONAL
DE MUJERES QUE LUCHAN

En defensa del verde mañana

Alejandra Guillén

Intereses inmobiliarios siguen avanzando sobre parques, zonas boscosas y áreas protegidas, y es cada vez más común que los vecinos se organicen para impedir la pérdida de estos espacios que hacen mejor la vida

Tal parece que en el Área Metropolitana de Guadalajara no hay bosque, parque, sitio natural que las inmobiliarias no le hayan echado ojo para urbanizarlo. Y es que a pesar de ser una ciudad con altos índices de contaminación y que carece de áreas verdes, las empresas en alianza con autoridades han ido privatizando estos espacios comunes.

Al punto de que el Parlamento de Colonias ha denunciado que en la ciudad de Guadalajara existe un “cártel inmobiliario”, integrado por autoridades, consultores y especuladores, que controlan y modifican a su antojo los planes parciales de desarrollo precisamente para urbanizar donde no se debería permitir y que lo que se hace es legalizar el despojo de fincas con valor patrimonial, bosques, zonas agrícolas, parques, cerros, arroyos y otros bienes comunes.

Ante este panorama, vecinos de distintos barrios y colonias se han organizado para la defensa de estos lugares.

Y es que la tendencia de reducir las áreas verdes atenta directamente contra la calidad de vida de los habitantes de la ciudad, pues de por sí 62.1% de la población vive en zonas donde la vegetación es inferior a la recomendada por la Organización Mundial de la Salud. En la cuantificación del Instituto de Información Territorial, se consideraron parques, jardines y espacios que el satélite detecta con vegetación, como son árboles en banquetas y camellones, jardines privados y áreas abiertas cercanas a las zonas urbanas. En el caso de Tonalá hay colonias que aparecen como zonas críticas donde hay entre cero y dos metros cuadrados de áreas verdes por habitante. El Cerro de la Reina es considerado como el único espacio de recreación de dicho municipio y en éste el gobierno de Jalisco proyecta construir el Centro Cultural y Artesanal Yolkan. Para los vecinos, sólo se trata de un intento de privatización del cerro.

Zapopan es otro de los municipios con varios conflictos por despojo, pues hacia el norte está creciendo el área metropolitana y es ahí precisamente donde está el Bosque El Nixticuil, alrededor del cual se han urbanizado 258 hectáreas en los últimos 10 años, lo que incluye áreas de bosque de encino, de pino, de galería, tropical caducifolio, huertos, zonas agrícolas y pastizales.

Además hay proyectos inmobiliarios en otras 442.1 hectáreas, de las cuales más de 141 hectáreas tienen bosques que serían talados, según un balance que realizó el Comité en defensa del bosque El Nixticuil en su décimo aniversario.

En el Bosque La Primavera también hay invasiones irregulares que avanzan por la zona del Cerro del Colli, que es en el oriente del área natural protegida y en el municipio de Zapopan. Por el lado de Tlajomulco, en colindancia con los fraccionamientos El Palomar, Club de Golf Santa Anita, Los Gavilanes y San José del Tajo, la inmobiliaria GVA planea construir el fraccionamiento Santa Anita Hills, que aunque se ubicaría a 2.5 kilómetros del polígono protegido, aún no cuenta con autorización de cambio de uso de suelo federal, aunque tampoco ha comenzado a urbanizarse.

Esta misma empresa está relacionada con empresarios que también participan en el mega fraccionamiento Mirasierra (que comercialmente se vende como Sendas y Altavista), el de mayores dimensiones que se construye junto al Bosque El Nixticuil.

Ante el reinicio de Santa Anita Hills, la organización Salvemos el Bosque de La Primavera ha protestado para tratar de impedir la pérdida de 60 hectáreas forestales.

Colomitos lejanos

En Zapopan hay dos conflictos por pérdida de áreas públicas: en un parque de la colonia Arcos de Guadalupe, la empresa VYD construye un complejo inmobiliario y una plaza; mientras que en la tercera sección de Colomos, 13 de 18 terrenos fracciones detentan acciones privatizadoras (Milenio/21 de julio de 2015).

Esto lo ha denunciado desde hace años la asociación civil Ciudadanos por Colomos, que trata de revertir el proceso privatizador en estos terrenos estatales que en 1983, el gobierno de Jalisco cedió en comodato al ayuntamiento zapopano para preservar las condiciones ambientales del área. Sin embargo, en los predios públicos hay estacionamientos, negocios deportivos y ambulantes, e invasiones simuladas.

En el ayuntamiento de Guadalajara, el Colectivo Civilidad Para Transformar ha estado exigiendo que se reabra el parque de la barranca de Huentitán, pues hace más de 15 años cerró sus puertas para remodelación y mantenimiento y desde entonces no se ha vuelto a abrir.

Asimismo, el Colectivo Ecologista de Jalisco y la Organización Internacional Igualdad Animal con su representación en méxicocuestionó desde 2014 que el Parque Alcalde se concesionara para construir un acuario y un estacionamiento privados, para albergar al menos a 150 vehículos. Y es que el parque ahora se ha quedado con una fracción mínima para el uso público de los visitantes, pues sólo queda una parte de los juegos para niños y el lago artificial. Por la zona donde se encuentra el Parque Alcalde no hay espacios alternos para la recreación.

En la ciudad de Guadalajara cada vez es más palpable el aumento de la temperatura, incluso en pleno temporal de lluvias, y que cada vez hay menos áreas verdes lo que afecta la calidad de vida de las personas. Sin embargo, los colectivos y vecinos que defienden los bienes comunes, se han topado con que cada vez es más común que las autoridades de los tres niveles de gobierno emitan permisos irregulares o que sencillamente cambien leyes o reglamentos para permitir la urbanización de todos estos lugares.

El Nixticuil, en Zapopan

En la última década se han registrado 20 proyectos inmobiliarios que se edificaron o están por edificarse en alrededor de 800 hectáreas cercanas al Bosque El Nixticuil, según el Comité Guardabosque.

Es uno de los últimos bosques nativos que quedan al norte de la ZMG. Comprende casi dos mil ha de los cerros del Nixticuil y la Sierra de San Esteban.

El Cerro de la Reina, en Tonalá

Aquí se proyecta el Centro Cultural de las Artesanías Yolkan, que requiere una inversión de unos $400 millones (casi la mitad del presupuesto del municipio en 2015) y la entrega del terreno en comodato al estado; el proyecto incluye teatro, teleférico, hotel y comercios. Los defensores de este espacio advierten la falta de socialización y la poca transparencia.

Los Colomos, en Zapopan

En la tercera sección del Bosque Colomos, 13 de 18 terrenos fracciones detentan acciones privatizadoras. Éstos se ubican por avenida Patria frente al bosque los Colomos y sobre la calle Ávila Camacho. Los vecinos consideran que el ayuntamiento de Zapopan ha permitido que se invadan a través de concesiones.

Parque Arcos de Guadalupe, Zapopan

En los 80 se creó esta colonia que comprendía una manzana como parque. El ayuntamiento de Zapopan dio en comodato la mitad de esta área a la asociación civil Carneros que logró que Corett le escriturara el predio en 2012, y lo vendió a la empresa VYD. Este año se comenzó a urbanizar esta parte del parque y los vecinos han protestado.

Barranca de Huentitán, Guadalajara

En la cima de la Barranca de Huentitán se encuentra el Parque Puerta Barranca que desde hace 15 años se mantiene cerrado porque se lo apoderó el Sindicato de Servidores Públicos del Ayuntamiento de Guadalajara. El colectivo Frente Unido por Huentitán ha exigido que este parque vuelva a ser público.

El Parque Alcalde, Guadalajara

El ayuntamiento concesionó 10 mil metros cuadrados del Parque Alcalde a la empresa Michín para un acuario, previo derribo de 50 árboles. Organizaciones como el Colectivo Ecologista de Jalisco y la representación en México de Igualdad Animal consideran que se trata de una privatización de facto y que no se consultó con la ciudadanía.

http://cronicadesociales.org/2015/08/05/en-defensa-del-verde-manana/