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Alumnas del Tec de Monterrey protestan en zoom contra el acoso; protocolo de denuncias no sirve, denuncian (Nuevo León)

Las alumnas del Tec de Monterrey señalan que el Protocolo para la Atención de Violencia de Género de la institución es tardado, las víctimas no se sienten apoyadas y prefieren no denunciar. Protestarán de manera virtual a través de zoom durante sus clases.

Regina López Puerta

Regina López Puerta/ ANIMAL POLÍTICO

Cansada de sentirse insegura caminando a través de los pasillos de su propia escuela y encontrarse con la persona que la violentó, Alejandra, a quien llamaremos así para proteger su identidad, alumna del Instituto Tecnológico de Monterrey, campus Monterrey decidió denunciar en redes sociales.

“Cuando yo lo vi, en Jardín de las Carreras (a mi acosador) y lo vi caminando con su novia, dije, no puedo creer que la gente lo vea y diga ‘es un ejemplo a seguir’. No quiero que la gente sepa mi historia porque no quiero que me vean a mí caminando, quiero que lo vean a él y digan, él es un acosador”, dijo.

La marcha del 8 de marzo y el paro del 9 fueron dos fechas cruciales para ella. Durante esa semana encontró al estudiante que la había acosado caminando por el campus y decidió que era el momento de exponerlo.

Dos días después, el 11 de marzo, Alejandra denunció por Twitter que Roberto la había acosado. Horas después, su publicación comenzó a llenarse de réplicas con testimonios de acoso de otras alumnas que señalaban al mismo estudiante.

Seis meses después de la denuncia en Twitter, la agrupación Feministas del Tec y el grupo HeForShe Tec campus Monterrey emitieron una serie de comunicados en los que exigían la destitución de Roberto estudiante de la carrera de Ingeniero Industrial y de Sistemas (IIS) y miembro de uno de los grupos representativos más influyentes de la institución, el Programa de Liderazgo Empresarial (PLEI).

“Conscientes de que muchas de nuestras compañeras ya han denunciado violencia sexual mediante las vías formales, y se les ha silenciado, nos posicionamos públicamente. Es de nuestro interés que nuestras compañeras puedan completar sus estudios en una institución que resguarde su seguridad e integridad en todo momento”, señalaron en su comunicado las alumnas de la agrupación feminista.

Recordaron la política de cero tolerancia asumida por la institución en contra la violencia de género y los nueve compromisos adoptados en 2019 como parte de la campaña HeForShe en los que aseguran la prevención y atención a la violencia de género en el Tec.

Debido a la pandemia de COVID-19, las alumnas de todos los semestres decidieron realizar una protesta virtual para denunciar que el protocolo tiene deficiencias.

Diseñaron imágenes para utilizar como fondo en zoom durante sus clases en línea con la leyenda “mis amigas tienen que compartir espacios con sus acosadores y violadores”. La protesta virtual inició este 17 de septiembre y se llevará a cabo durante las clases de las siguientes semanas.

La Federación de Estudiantes del Tecnológico de Monterrey, campus Monterrey, se sumó a la petición de las alumnas para sancionar a los estudiantes señalados. Expresó también su solidaridad con las víctimas, colectivos, y grupos estudiantiles, también solicitó a las autoridades de la institución reevaluar y revisar el protocolo de género.

“Exhortamos a la Oficina de Género y Departamento de Asuntos Disciplinarios del Campus Monterrey a revaluar el proceso señalado en el Protocolo de Actuación para la Prevención y Atención de Violencia de Género”, mencionaron en el comunicado.

La respuesta de la institución
El Tec de Monterrey respondió a través de un comunicado en el que invitó a las alumnas a seguir el Protocolo de Actuación para la Prevención y la Atención de la Violencia de Género, que desde 2017 está en vigor para la institución.

Reiteraron que “este tipo de violencia requiere mecanismos específicos que aseguren la no revictimización y prioricen el valor del testimonio de las y los sobrevivientes, a la vez que eviten la difamación de las y los implicados; nuestro protocolo los considera e incluye”.

Así mismo señalaron que el protocolo se ha ido transformando con la participación activa de la comunidad y que desde su implementación ha sido una herramienta formal para la resolución de múltiples casos y ha contribuido a generar una cultura de no violencia en la comunidad.

Desde su implementación en el año 2017 se han denunciado 204 casos, 56 han sido atendidos mediante el Protocolo, sólo 27 fueron reconocidos como válidos y de esos, 21 fueron sancionados.

De los 26 campus a nivel nacional, solamente 10 tienen una Oficina de Género para llevar a cabo el proceso

Se buscó al Departamento de Comunicación Nacional del Tecnológico de Monterrey para conocer su versión de los hechos y su plan de acción, hasta la publicación de esta nota no hubo respuesta.

Un protocolo con errores
De acuerdo con el documento, que se puede consultar en internet, el Protocolo está diseñado para prevenir, atender y sancionar actos de violencia de género ocurridos entre integrantes de la comunidad universitaria, a fin de que prevalezcan los principios y valores establecidos en la Visión y Misión de la Institución.

Sin embargo, de acuerdo con el testimonio de varias alumnas, el Protocolo ha demostrado ser ineficiente.

Gabriela se acercó a denunciar su caso de abuso sexual al protocolo en octubre y recibió dictamen hasta abril, seis meses después de haber iniciado el proceso. A pesar de que presentó suficientes evidencias y los datos de testigos para facilitar la investigación, la institución se negó a reconocer que el abuso existió y en la resolución argumentaron que “hubo una falta de comunicación en cuanto a los límites de la relación en pareja”.

“Me dijeron que no encontraron evidencias de violencia sexual. Me di cuenta de que ni siquiera escucharon mi testimonio porque la recomendación que emitieron fue que asistiera a terapia, lo cual yo mencioné repetidas ocasiones en mi testimonio que ya llevaba más de un año acudiendo”, mencionó al compartir su experiencia.

La colectiva Los Ojos de Medusa, conformada por feministas del Tec campus Monterrey, realizó un análisis detallado sobre el Protocolo de Género y encontró que el 68% de las personas que habían denunciado, no se sintieron apoyadas ni escuchadas por el Comité encargado de llevar a cabo el proceso en la institución. Encontraron también que el documento tiene por lo menos 15 errores de ortografía y gramática, aún cuando fue revisado por un grupo de autoridades de la universidad.

Asimismo aplicaron una encuesta a 195 personas para conocer su experiencia con el Protocolo de Género. Preguntaron cuáles eran los motivos por los que las personas no se acercaban a denunciar formalmente y encontraron que dentro de las razones había: miedo de que no se le aplicaran sanciones al agresor, falta de conocimiento sobre dónde denunciar, falta de confianza en el proceso, revictimización, culpa y creencia de que el proceso es muy burocrático.

“Yo no le recomendaría a nadie denunciar con el protocolo. Fue un proceso muy desgastante y muy revictimizante. Hoy en día me arrepiento de haberlo denunciado porque no gané, ganó el patriarcado (…). Él (acusado) siguió mandándole mensajes a mis compañeras y en cada entrenamiento yo tenía que seguir aguantando sus gritos, que me tocara y me agarrara, no de manera sexual, pero jalándome con fuerza”, menciona Catalina, otra alumna que sufrió hostigamiento por parte de su entrenador en un equipo deportivo de la institución.

Tenía esperanzas de que al presentar la denuncia se le retirara de su posición y así evitar más daño para ella y sus compañeras.

Con información de Paulina Sánchez.

https://www.animalpolitico.com/2020/09/alumnas-tec-monterrey-protestan-zoom-acoso-protocolo-denuncias/