Baja California Sur, el fin del paraíso turístico

Paris Alejandro Salazar

“Antes no se veía maleconear al Ejército y a la Policía Federal en La Paz, eso te hace pensar que estás en un lugar inseguro y que por eso se necesita de las fuerzas federales”, relata Antonio, habitante de Baja California Sur.

En los últimos tres años, Baja California Sur se sacudió la tranquilidad y padeció un incremento en la incidencia de homicidios dolosos y extorsiones, incluso el municipio de La Paz se colocó entre los 50 municipios más violento de México.

Grupos criminales llegaron a la entidad sudcaliforniana para reclutar a jóvenes y disputarle a otras organizaciones el corredor turístico con el objetivo de comercializar estupefacientes y controlar la aduana de La Paz.

“Todavía es vivible la vida cotidiana de La Paz, pero la presencia de las fuerzas federales te hace estar alerta”, cuenta Antonio para La Silla Rota.

De acuerdo al Sistema Nacional de Seguridad de Pública en Baja California Sur en 2014 se registraron 84 homicidios dolosos, en 2015 se contabilizaron 175 crímenes y en el 2016 la cifra llegó a 225, es decir, que en dos años este delito repuntó de 167 por ciento.

De enero a marzo de 2017, en Baja California Sur se perpetraron 172 asesinatos, el doble de los registrados en todo el 2014 y el 76 por ciento de todos los registrados en 2016.

Con 172 homicidios dolosos en Baja California Sur ya supera a los registrados en entidades con fuerte presencia de grupos criminales como Tamaulipas (159) y Nuevo León (151), hasta entidades que lo superan en número de habitantes como Hidalgo (66) y Querétaro (40).

En Baja California Sur se han registrado más asesinatos que en cinco estados: Aguascalientes (11), Yucatán (19), Tlaxcala (29), Quintana Roo (50) y Durango (53).

En el municipio de Los Cabos en los primeros tres meses de 2017 se contabilizaron 97 homicidios dolosos, es decir, el 56 por ciento del total de la entidad, al menos un crimen por día.

En materia de extorsiones las cifras también revelan un aumento. En el 2014 se denunciaron 38 extorsiones, 49 en 2015 y 123 en 2016, lo que equivale a un crecimiento de 223 por ciento.

En Baja California Sur durante el primer trimestre de 2017 se iniciaron 82 denuncias de extorsión, es decir, el 66 por ciento de todas las registrada en 2016.

El aumento de la violencia y la delincuencia se debe a la expansión del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) para conquistar los estados de pacífico mexicano en busca de facilitar el ingreso de precursores químicos de droga sintética y las zonas turistas para su distribución.

El diputado local del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Joel Vargas Aguiar, cuenta que por años Baja California Sur se mantuvo al margen de la violencia, pero que desde el 2014 se mantiene una ola delictiva por la falta de políticas de prevención y la incursión de grupos criminales.

“En parte el polo turístico que tenemos nosotros en Los Cabos es atractivo para esas bandas que se dedican a la venta de drogas porque están los turistas, está la concentración de mucha gente, es un asunto de muchos factores”, explica el legislador local.

“Estamos viendo de forma más tangible, muchos más elementos de las fuerzas federales en Los Cabos, y eso ha ayudado sin duda, pero no podemos decir que ya está controlado”, afirma Joel Vargas Aguiar.

Explica que no solamente es “gente de fuera” sino que participa en los grupos criminales y que poco a poco han ido sumando a los habitantes de Baja California Sur.

“Cuando iniciaron estas ejecuciones en tiempos del gobernador Marcos Covarrubias (PAN), que estuvo muy feo en aquel momento, veíamos y leíamos en las noticias que los ejecutados y en caso de que se detuviera a un ejecutor era de origen de otros estados, muy recurrentemente de Sinaloa, y de otros estados, pero conforme avanzaron las semanas y las ejecuciones, empezamos a leer que uno era de la ciudad de La Paz, otro de Constitución, y otra característica y eran personas jóvenes”, expone el diputado local.

Lucia Frausto, directora del Observatorio Ciudadano “Como Vamos La Paz”, cuenta que el repunte de la violencia y la delincuencia “inició desde hace dos años y no han parado, hay altas y bajas, notamos que el alza mayor coincidió con la época de campañas en 2015 y se ha sostenido y realmente no ha bajado, no es La Paz que hemos conocido siempre”.

“Desde hace seis años que empezamos a hacer diagnósticos de la ciudad comenzó a crecer desordenadamente y dispersa, y eso ha afectado. La ciudad antes era densa en el centro y era una comunidad mixta económicamente, culturalmente, en todas las zonas encontrabas gente de todos los sectores y ámbitos y nos conocíamos como comunidad, pero se ha fomentado el desarrollo disperso y los guetos de pobreza y riqueza, lo que ha fomentado la desigualdad y esos son caldos de cultivos para lo que se quiera sembrar”, considera.

Poco a poco, la violencia de los cárteles terminó con el paraíso turístico en Baja California Sur.

Lucha de cárteles

La disputa por el control de la zona turística de Los Cabos y la aduana de La Paz entre el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), este último apoyado por el grupo de Dámaso López “El Licenciado” -quien fuera mano derecha de Joaquín “El Chapo” Guzmán-, detonaron la violencia en Baja California Sur, de acuerdo a informes del gabinete de seguridad.

En el estado, el Cártel de Sinaloa tenía mayor presencia, pero el proyecto de expansión del CJNG en las costas del pacífico lo hizo entrar en la lucha.

Dámaso López “El Licenciado” al ser excluido del Cártel de Sinaloa por los hijos de “El Chapo” Guzmán pactó una alianza con el CJNG para conquistar Los Cabos, uno de los principales destinos turísticos y con mayor derrama económica en México.

Las noticias de ejecuciones, balaceras, detenciones y decomisos de droga se hicieron cada vez más constantes en la entidad.

Catorce integrantes de una célula de “Los Dámaso” que operaban en La Paz, Los Cabos, Loreto y Comondú fueron detenidos el 14 de enero de 2017. Un día después la Coordinación de Seguridad Pública aprehendió a “El Pavel”, presunto líder del Cártel de Sinaloa en Baja California Sur, junto a 13 personas.

“El Lucifer”, presunto líder de plaza y jefe de sicarios de las Fuerzas Especiales Dámaso (FED) o “Los Javieres” fue detenido el 6 de marzo de 2017 en la colonia El Zacatal.

“El Colores” sustituyó en el liderazgo de “Los Dámaso” a “El Lucifer”, y es uno de los principales objetivos de la policía estatal y las fuerzas federales.

Al día siguiente, narcomantas fueron colocadas en tres planteles educativos de Los Cabos en los que “Unidos por BCS” solicitó apoyo para esclarecer el asesinato de dos policías ministeriales –el 21 de febrero de 2017 en la colonia San Bernabé en san José del Cabo- y señalaron Erasmo Palemon Alamilla Villeda, procurador estatal, quien presuntamente cancela “detenciones y cateos”.

Los días 9 y 10 de marzo de 2017 fueron encontrados seis cadáveres cerca de los centros vacacionales de Cabo San Lucas y San José del Cabo. Tres cuerpos los hallaron en el camino al aeropuerto, uno era el de una mujer, que a un costado tenía dosis de metanfetaminas y marihuana.

Cinco días después, el 15 de marzo se descubrieron los cuerpos de dos hombres ejecutados a balazos en distintos hechos en Los Cabos. El 24 de marzo se encontraron los restos humanos de tres personas en la colonia Pedregal de Cabo San Lucas.

El 20 de marzo se descubrieron los restos humanos de tres personas –dos hombres y una mujer- en hieleras en Cabo San Lucas, cerca de la playa El Médano, una zona de hoteles y condominios.

Tras dos años de una creciente violencia en Baja California Sur, el gobierno federal decidió enviar tropas del Ejército, la Marina y la Policía Federal al estado.

“La estrategia (en Baja California Sur) va a estar el tiempo que sea necesario para el apoyo y respaldo” dijo el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, en la reunión del gabinete de seguridad en la entidad a mediados de abril de 2017.

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